miércoles, 31 de mayo de 2017

Andrés Percivale: modelo de una televisión que añoramos...


Por Gabriela Fabbro.

Cuando veía por estos días larguísimos minutos del horario central de uno de nuestros principales canales de televisión desperdiciados en ver y escuchar cómo una pareja de jóvenes mediáticos compartía y hacía catarsis de una separación reciente antes de bailar, pensé en la televisión que Andrés Percivale hacía y me tenté de pensar que todo tiempo pasado fue mejor. 

Sin caer en pesimismos sin salida, recordar los "Telenoche"  o "Matiné" o "Los retratos de Andrés" o el primer "Yo amo a la TV" me hicieron comparar el buen gusto de esos productos con parte de los contenidos actuales. Andrés falleció en estos días, dejando en los que lo disfrutamos, un recuerdo enternecedor. Casi arquitecto, formado en su profesión de periodista, con manejo de idiomas, ameno, con una capacidad para narrar por televisión envidiable, gran reportero en Vietnam siendo muy joven, o cubriendo el Mayo francés, este conductor, animador, actor y ya en el final de su carrera, maestro de yoga, nos hizo volver a sentir esa televisión argentina que hoy añoramos. Con sólo cuatro años al frente de "Telenoche" junto a Mónica Cahen D’ Anvers hizo historia, y las “duplas” conductoras en los noticieros que hoy abundan, aprendieron de su práctica.

Jorge Lanata se quejaba hace poco del “panelismo” que invade nuestra televisión. Se habla sin saber de todos los temas y de todas las personas, los panelistas se sienten capacitados para hablar de todo y de todos, y en realidad, casi ninguno se ha formado para estar ahí. Por momentos añoro a los conductores respetuosos, que preparan sus contenidos, que piensan en la audiencia desde lo que les van a dejar y no sobre cuánto los van a retener frente al televisor por el minuto a minuto.

Giovanni Bechelloni, un teórico italiano define a la televisión como la ventana al mundo que nos cuenta historias y nos permite conocer otras realidades, lejanas o cercanas. Andrés Percivale lograba  ambas cosas en cada una de sus propuestas televisivas. Aún recuerdo varios de los cuentos con los que cerraba su programa "Los retratos de Andrés" por canal 13 cada noche. Las narraciones son las que permiten que nos reencontremos con la pantalla cada vez que la enfrentamos...

Tengo la esperanza de que la televisión abierta actual tenga historias más amenas, que dejen aprendizaje, que nos transmitan valores y no historias construidas sobre la base de polémicas, engaños, catarsis mediáticas y disvalores. Ojalá las nuevas generaciones de periodistas vean alguna vez la televisión de oro que Andrés Percivale nos dejó. No todo tiempo pasado fue mejor, es cierto, pero el futuro tendrá que mirar a ese pasado alguna vez si quiere seguir construyendo una televisión que nos enriquezca.


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