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lunes, 21 de abril de 2014

Entrevista a Reed Hastings (Netflix), el hombre que está creando la televisión del futuro (Diario LA NACIÓN)

Compartimos la entrevista a Reed Hastings, creador de la plataforma de video a demanda Netflix, realizada por Martina Rúa y publicada en el diario La Nación del domingo 20 de abril de 2014.


Cuando terminó su reunión en la Casa Blanca con Barack Obama, salió apurado del Salón Oval y llamó por teléfono a su mujer: "¡Es todo idéntico a House of Cards!", dijo emocionado, como un fanático más de la serie. Es que desde hace tres años, Reed Hastings, CEO y cofundador de Netflix, se mueve como un turista que está redescubriendo su propia tierra.

La inmensa popularidad que cobró su servicio global de streaming de contenidos (que brinda la posibilidad de ver películas y series online sin descargarlas) lo puso en el centro de la escena tecnológica de la que forma parte desde hace más de 30 años. Conversa telefónicamente con  La Nación Revista una tarde lluviosa de abril desde el pequeño poblado de Los Gatos, en Silicon Valley, California. Allí, en la casa central de Netflix, son las 16.30, y aunque su agenda está trazada con precisión milimétrica, Hastings no tiene prisa. Habla tranquilo y bromea cada vez que la ocasión lo permite. Hace silencios significativos antes de hablar de su empresa y del futuro de la industria del consumo de entretenimiento.

Sin pensarlo demasiado y si repasa rápidamente los últimos dos años, ¿cuáles son los primeros sentimientos que surgen?

Estoy muy feliz, el hecho de que la compañía sea tan aceptada y popular en tantos países, que la gente ame ver contenidos en Internet cómo y cuándo quiere. Es todo muy nuevo para mí, que las personas me reconozcan por la calle y me digan cuánto les gusta una serie no deja de sorprenderme. Además, conozco a gente increíble y creativa todo el tiempo.

Wilmont Reed Hastings Jr., dice el documento de este hombre de 53 años, oriundo de Boston, Massachusetts, que para hablar del germen de su espíritu emprendedor y aventurero se remonta a sus 22 años. Luego de un fugaz paso por el cuerpo de marines viajó a Suazilandia, en África, donde trabajó como maestro de matemáticas por dos años como miembro del Cuerpo de Paz de los EE.UU. Luego de aquella experiencia fue aceptado en la Universidad de Stanford, donde estudió ingeniería informática. Ya con el mote de joven Silicon Valley se lanzó a fundar su primera compañía en 1991, a la que llamó Pure Software, dedicada al desarrollo de sistemas, la que creció rápidamente, quizá demasiado para su falta de experiencia. En poco tiempo pasaron de 10 a casi 700 empleados, y Hastings, que se sintió sobrepasado por la situación, le pidió en dos ocasiones al directorio de su compañía que lo reemplace, pedido que fue desoído y que moldeó al ideólogo de Netflix en un hombre de negocios, además de un experto técnico. En 1995 la compañía se hizo pública y empezó a cotizar en la Bolsa. Siguió una fusión con otra empresa que dio como resultado a Pure Atria, que finalmente fue adquirida por una tercera, Rational Software, en 1997. Y aunque Hastings quedó como el referente técnico, al poco tiempo, y desencantado por la creciente burocracia, decidió alejarse para comenzar a darle forma a su siguiente startup: Netflix.

Junto a su socio, Marc Randolph, fundó en 1997 una compañía que ofrecía alquileres de DVD a través de Internet. La primitiva Netflix comenzó a crecer a paso firme y a evolucionar según lo que le dictaba el mercado. Agregó así un servicio de suscripción mensual que permitía el alquiler ilimitado de títulos hasta que, diez años más tarde, en 2007, se estrenó el servicio de streaming, con lo que comenzó una rotunda reconversión hacia una plataforma digital que sacudió a la industria del entretenimiento y del consumo de contenidos a través de Internet. Con una cuota mensual que cuesta menos que una entrada al cine (8 dólares, o su valor similar en cada moneda local), el usuario puede consumir más de 120.000 títulos de shows televisivos, películas y series con una experiencia totalmente personalizada: desde el dispositivo que quiera, a la hora que quiera y por la cantidad de tiempo que se le antoje.

Su negocio simplifica y ofrece una manera legal de consumir contenidos a través de Internet. Netflix posee en su catálogo contenidos de terceros (grandes y pequeños estudios de televisión y películas, mayormente) por los que paga una licencia para ofrecerlos en su catálogo. Con ese servicio logró más de 30 millones de usuarios en todo el mundo. Entonces, el año último dio un paso más en su camaleónica personalidad y se puso el traje de productor de contenidos. Hastings fue el encargado de anunciar su decisión de invertir 100 millones de dólares para realizar las dos primeras temporadas de House of Cards con la condición de que se viera exclusivamente en su plataforma. La serie, protagonizada por Kevin Spacey y dirigida por David Fincher, excedió todas las expectativas; fue la primera distribuida sólo en Internet en obtener una decena de nominaciones a los premios Emmy. Este acierto le dio a la empresa 20% más de abonados. Hoy Netflix cuenta con 44 millones de suscriptores.

Su competencia es toda y es ninguna. HBO es la que más se le está pareciendo en la oferta por su plataforma de demanda online GO, pero en realidad toda la industria del entretenimiento y los fabricantes de dispositivos (desde televisores hasta consolas de juego) están preparando opciones de contenidos en línea. Hasta Yahoo, que sigue buscando su nueva identidad, se apunta como competidor. La compañía está a punto de encargar cuatro web series, comedias de entre 30 minutos y 10 episodios de duración que estarán escritos por directores y guionistas con experiencia en televisión. Además están los sitios de descargas y de streaming que posibilitan la visualización de material, pero sin un marco legal que los contenga. Algunas quejas de los usuarios suelen referirse a la falta de estrenos, que por lo general llegan a la plataforma digital luego de un año de su estreno. Y claro, Hollywood no quiere perder su tajada.

¿Cuál es su opinión sobre servicios de streaming como Cuevana o PopCorn Time, que entregan una experiencia similar a la de Netflix?

Queremos contratar a los desarrolladores de software de Cuevana y de PopCorn Time, son obviamente personas muy talentosas, nos encantaría darles un lugar y la tecnología necesaria para trabajar en una plataforma para crear contenido legal. Definitivamente los queremos en Netflix.

¿Y cómo es su relación con los grandes estudios de Hollywood?
Nuestra relación es muy buena mientras les escriba abultados cheques [ríe]. A ellos les encantan los grandes clientes y mientras licenciemos muchos contenidos de ellos tenemos una genial relación. Pero también seguiremos desarrollando más y mejores contenidos exclusivos de Netflix.
Para entender el fenómeno Netflix hay que analizar un combo de aciertos e innovación aplicada. Series sin cortes publicitarios y la posibilidad de darse una panzada de capítulos dejando el sillón sólo para ir al baño o para preparar más pochoclos, son algunas de las características más elogiadas por los usuarios. El primer mes de servicio es gratis y resulta un incentivo para probar la experiencia que sorprende por la simplicidad de uso y la calidad de imagen y servicio. Para recomendar nuevas películas a sus suscriptores, Netflix aplica un algoritmo que utiliza inteligencia artificial que aprende del uso que le da cada usuario a la plataforma. En 2006 Hastings lanzó una iniciativa que premiaba con un millón de dólares a aquella persona o grupo que lograra mejorar la recomendación automática en un 10%. "Tenemos mucha gente muy inteligente trabajando en Netflix, pero nos dimos cuenta de que también había mucha gente inteligente afuera. Entonces pensamos en hacer el concurso. Pasaron dos años hasta que un maravilloso grupo de investigadores lo ganó. Eran estudiantes austríacos, profesores de Quebec, investigadores de Nueva Jersey. La primera vez que se conocieron las caras fue cuando vinieron a cobrar el cheque: todo lo que habían aportado había sido online", cuenta Hastings.

Sin embargo, antes de tanto éxito hubo turbulencias. En 2011, mientras cambiaba una vez más de piel, Netflix sufrió una desvalorización de más del 50%. El intento de Hastings de separar sus negocios online y de alquiler de DVD desorientó a a sus clientes, y a menos de 20 días de haber anunciado Qwister, la pata de alquileres de DVD físicos, se dio marcha atrás con la decisión. La pena duró poco, porque la apuesta de ir por los contenidos propios puso a Netflix al frente de la innovación en entretenimiento digital en pocos meses.

¿Cómo cambió su trabajo diario la rápida expansión de Netflix a más de 40 países?

Es bastante similar. Internamente la mayor parte del tiempo me reúno con los diferentes equipos de trabajo. Pensamos cómo hacer mejores contenidos, cómo mejorar la experiencia del usuario y también trabajamos mucho sobre nuestra cultura interna, que es pilar fundamental para contar con tanta gente creativa. Cuando viajo sí es muy distinto y tengo la posibilidad de conocer gente increíble todo el tiempo, que es una de las cosas que más me gustan.

Además de ser la cabeza de Netflix, Hastings, casado y padre de dos hijos, forma parte del directorio de Facebook, mismo puesto que ocupó también en Microsoft por más de cinco años hasta 2012. Es miembro también de Technology Network, una red de ejecutivos que promueve el desarrollo de la innovación y la tecnología en EE. UU. Aunque no lleva su actividad filantrópica con un alto perfil, Hastings sostiene un compromiso de más de dos décadas con el sistema educativo de California. A través de importantes donaciones, participación política y como consejero, centra sus esfuerzos (y dinero) en las reformas de la educación secundaria a través del tiempo. Fanático de Mad Men, Hastings casi no consume nada de la televisión tradicional. La entrega de los Premios Oscar y algunos partidos de fútbol americano son la excepción. En Netflix sus preferidas son Orange is the New Black y algunas películas de culto. Para informarse lo hace a través de sitios en Internet.

Como referente tecnológico, viajó el mes último a Washington a reunirse con el presidente de los Estados Unidos junto a los CEO de Yahoo, Google y Facebook, entre otros. Obama quería saber, de primera mano, cuáles eran las principales preocupaciones de este grupo de titanes vinculadas al espionaje descubierto por Edward Snowden por parte de la Agencia de Seguridad Nacional sobre la información de miles de usuarios. "No se trató de un acuerdo específico, el presidente quería saber y entender el impacto de esto para luego avanzar sobre diferentes acciones", aclara Hastings.

Otro tema con tinte político en el que Hastings lleva una fuerte voz está relacionado con la neutralidad de la Web, concepto en boga que se refiere al tratamiento igual que debería tener todo el contenido que circula y la necesidad de que llegue de un punto a otro sin sufrir modificaciones o interferencias. En el medio de esta discusión global, Netflix hizo un acuerdo con Comcast, la compañía proveedora de servicios televisivos por cable más grande en los Estados Unidos, para que su tráfico llegue con buena calidad a los hogares de sus suscriptores, lo que inevitablemente les da un acceso preferente. Netflix -Hastings, en realidad- describió el accionar de la compañía en su blog corporativo y la describió como una acción en el corto plazo. Una maniobra compleja que en el largo plazo podría herir de muerte a los competidores que no puedan pagar para mejorar su servicio.

¿Cree que es justo pagarle a Comcast para llegar con mejor calidad que otros servicios a los hogares?

Sí, creo que es justo. ¿Por qué no lo sería? Nosotros no pagamos para tener acceso prioritario en contra de nuestros competidores, sólo pagamos por interconexión para que nuestros usuarios vuelvan a tener una buena experiencia de uso.

Pero no todos los jugadores del mercado pueden pagar para llegar a los hogares con mayor velocidad y esto podría debilitar a jugadores más pequeños.

"Netflix cree fuertemente en que la neutralidad de la red es crítica; en el corto plazo sólo pagaremos en algunos casos para proteger la experiencia del usuario. Comcast ha sido un defensor de la neutralidad de la red y contamos con ellos para que así continúen."

Para que los usuarios puedan ver cuál es la velocidad con la que su operador de Internet trabaja desarrolló un índice de velocidad de los ISP (proveedores de Internet), del cual se desprende que los proveedores de Internet de la Argentina son los más lentos en la comparativa global.

El contenido es el rey y todo indica que está lejos de abdicar. Así lo cree Hastings, que apuesta por más contenidos exclusivos para su plataforma con anuncios mensuales de nuevas series.

"A los usuarios no les importa quién hace los contenidos, quieren que los sorprendan, sentirse conmovidos con lo que ven, que sean grandes show".

Para el CEO la televisión del futuro seguirá siendo transformada por Internet. "Veremos pantallas por todos lados, con calidad de UHD o 4K, que por momentos mostrarán las fotos de la familia, en otros contenidos de la TV de aire, en otros Netflix. Serán autosuficientes energéticamente hablando y serán cada vez más económicas", vaticina.

El Smartphone será el centro de control de otros dispositivos y contenidos, y crecerá la oferta basada en la movilidad que reclaman los usuarios. "Muchos menores de 25 años consumen las series y películas de Netflix desde sus notebooks, tablets y celulares. Las pantallas de dentro de cinco o diez años serán muy superiores a las de hoy", opina.

En enero último, Hastings anunció, junto a los mayores proveedores de televisores del mundo, la adaptación de sus principales contenidos a la tecnología del momento, que es el formato 4K, que entrega una resolución de imagen hasta ocho veces mejor que la HD. Según Hastings, en un futuro no lejano todos sus contenidos estarán adaptados a lo que cree que será un estándar.

La empresa ya confirmó que en 2015 llegará a su plataforma la tercera temporada de House Of Cards, y según Hastings, trabajan en nuevas producciones propias que alcanzarán las múltiples pantallas desde la que se mira Netflix en los próximos dos años. Desde el televisor, la consola de juegos, una tablet, un celular inteligente o una computadora. Detrás de cualquier de ellos se asoma Reed Hastings que, como un buen acomodador en un cine, nos señala sonriendo nuestro asiento privilegiado: It´s show time.

PUERTAS ADENTRO

La cultura interna de Netflix es citada como un caso de innovación en el mundo del management. Para Hastings, todo gira en torno de darles a los empleados libertad y responsabilidad. Y los ejemplos demuestran que se lo toman muy en serio. Son los mismos empleados los que deciden cuántos días se toman de vacaciones al año, quienes regulan los días de descanso por enfermedad y los que deciden cuánto dura cada una de sus jornadas laborales. También reciben salarios que suelen estar por encima de otras compañías de base tecnológica, y tienen la posibilidad de cobrarlo en dinero o con acciones de Netflix. "Yo trato de dar el ejemplo y me tomo muchas vacaciones. Cuando regreso estoy muy enfocado y revitalizado. A veces, en las vacaciones se me ocurren grandes ideas. Hay que tener la estimulación del afuera", dice Hastings.

Según el directivo, la curiosidad y la innovación son pilares fundamentales. "Por eso, todo lo que debo hacer es no impedirlo, eso es lo que pasaría creando reglas y procesos. La gente en Netflix hace un trabajo maravilloso y creativo porque tenemos muy pocas reglas y todas son flexibles", asegura.

LOS NÚMEROS DEL FENÓMENO
  • 44 millones de usuarios de 41 países (30 millones son de EE.UU.)
  • 1000 millones de horas de series y películas es lo que ofrece
  • 8 dólares al mes (o su equivalente en la moneda local) cuesta el servicio ilimitado
  • 2000 fue el año en que Blockbuster pudo comprar Netflix y no lo hizo porque dudó del modelo de negocio
  • 29 millones de suscriptores logró en octubre del año último, y superó a los usuarios que pagaban por la señal convencional HBO
  • 3,42% subieron las acciones tras firmar un convenio con Comcast para una transmisión cualitativa y veloz
  • 148%se revalorizaron las acciones en lo que va de este año con respecto a 2013
  • 112 millones de dólares cerró el ejercicio en 2013. En 2012 había sido de 17 millones
  • 2013 se estrenó House of Cards, la primera serie original de una plataforma Web premiada con un Emmy y que se convirtió en un éxito
  • 120 mil títulos de shows televisivos, películas y series

martes, 6 de noviembre de 2012

Televisión e Internet, dos mercados cada vez más convergentes

A continuación, transcribimos algunas de las principales conclusiones de un informe realizado por la consultora en Medios y Comunicación IGNIS, "Televisión e Internet, un mercado en permanente transformación" (octubre 2012).

Según un análisis de IGNIS basado en datos de Ibope TGI Argentina (noviembre 2011 a abril 2012):
  • El 98% de las personas tienen por lo menos un televisor en su hogar, el promedio general es de 2 televisores por hogar. El 25,8% compró un nuevo televisor en el último año, y las preferencias en cuanto a tamaño de pantalla son: 51,8% tiene TV de 16 a 26 pulgadas, y entre quienes han adquirido recientemente un televisor, el 41,5% prefirió entre 27 a 41 pulgadas.
  • En la actualidad, 12,1% recibe el servicio de señales de televisión digital abierta, de los cuales el 30% lo recibe mediante receptor digital externo al televisor y antena UHF no suministrado por proveedor de TV paga, el 44,5% mediante receptor digital externo al televisor suministrado por el proveedor de TV paga, y el 9,3% a través del aparato de televisión con pantalla LCD/Plasma o LED con receptor digital interno.
  • Aún hay un 16,4% que desconoce el método de recepción de la señal digital de televisión abierta. En cuanto a la televisión paga/satélite, el 75,9% tiene este servicio, y únicamente el 4% de este universo esta suscripto a televisión digital.
Según un análisis de IGNIS basado en datos de Ibope TGI Argentina, Internet Net Facts 2011

  • En el año 2000, sólo el 11% de la población era usuaria de Internet; para el 2011 ese porcentaje ascendió al 56%. Durante estos años, el uso de Internet se intensificó en el interior del país en relación con la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Esta evolución también se evidencia en el tipo de conexión. En el 2003, los hogares con banda ancha representaban el 17%; hacia el 2011 la participación en ese tipo de conexión llegó al 96%.
  • En el 2011, los dispositivos utilizados para acceder a Internet son variados: un 79% utiliza computadora/desktop, el 40% lo hace mediante laptop/notebook y netbook, y sólo el 15% por medio de mobile.
  • En el 2000, el acceso diario a Internet  llegaba al 32% ,  en el 2011, al 57%. Asimismo, los argentinos acceden a Internet en más de un lugar: hogar, trabajo, locutorios, escuelas, universidades, etcétera.
  • El hábito de ver televisión y simultáneamente estar on-line utilizando la computadora o el celular son actividades que se intensifican en los nativos digitales, con pregnancia en las generaciones posteriores. Como producto de esta actitud multitarea o multitasking, la atención se fragmenta y la tendencia es disminuir o distribuir la atención entre la simultaneidad de estímulos.
  • Se evidencia un incremento en considerar a Internet como principal fuente de entretenimiento, patrimonio exclusivo de la televisión hasta hace algunos años. No obstante, en relación con la confianza que generan la televisión e Internet para mantener informadas a las personas, la TV  goza de la confianza del público en ese aspecto, compitiendo con Internet.
  • La sinergia en el consumo de televisión e Internet es un hecho: en el mediano plazo, la industria de la comunicación necesitará reformular sus modelos, ya que el consumidor tendrá la posibilidad de ver e interactuar al mismo tiempo.
Acceda al informe completo haciendo click aquí

jueves, 11 de octubre de 2012

Desafíos e interrogantes de la “ciber televisión”: redefiniendo la TV del futuro

Dra. Gabriela Fabbro (*)

Los analistas necesitamos dar un nombre a nuestro objeto de estudio. Y la televisión de la actualidad es definida como “ciber televisión”, “televisión a la carta”, “ciber video” (1), conceptos que se suman a las anteriores definiciones de “paleo televisión”, “neo televisión”, “post televisión” e “hiper televisión”. Si uno piensa que la “paleo televisión” tuvo entre 30 y 40 años de duración, la “neo televisión” no llegó a 20, la “post televisión” no llegó a 10, la “hiper televisión” tiene 5 y la “ciber televisión” tiene un año de historia, podemos afirmar que, en 60 años de TV, estas etapas son cada vez más efímeras y nuestro objeto de estudio está muy cambiante.



Por otra parte, los contenidos audiovisuales son los más desarrollados y consumidos en el ciberespacio, ya sea que hayan sido concebidos como videos ficcionales, con el propósito de contar una historia…


…O no, como el retrato de la anécdota de la mascota que “canta” el feliz cumpleaños.


(1) Cfr.“Los cibermedios en América Latina y la Web 2.0” (Revista Comunicar, Said y Arquila, Barranquilla, Colombia, 2011)

Hacia una nueva concepción de la recepción televisiva: horizontalidad y “prosumidores”

Tanto en los medios tradicionales como en los nuevos medios, hoy estamos frente a un paradigma de comunicación horizontal y multidireccional. Las audiencias están compuestas por muchas más personas que antes, y éstas se encuentran cada vez más dispersas, pero, paradójicamente, hoy podemos saber sobre ellas más allá del rating que marcamos anoche en la medición de IBOPE. Frente a algo cuantitativo como es el rating en TV abierta, en el ciberespacio estamos hablando de miles de personas que pueden acceder a nuestro contenido, cuyos consumos debemos analizar desde una mirada cualitativa y no tanto cuantitativa.

Por otra parte, todos nos convertimos en emisores y receptores al mismo tiempo, y este fenómeno está directamente vinculado con la horizontalidad y democratización de la información que claramente propone el ciberespacio. La pregunta que habría que responder es si todos estamos capacitados para ser emisores y receptores. Al respecto, sostengo que la figura del editor sigue siendo importante, para que el emisor siga teniendo cierto “dominio” sobre el contenido.

Características del relato audiovisual en la cibertelevisión

Por la fragmentación, la falta de atención, la rapidez, la brevedad y la prevalencia de lo efímero, estamos asistiendo a narrativas cada vez más fragmentadas (“microrrelatos” o “nanorelatos”, sintetizados en 140 caracteres). Vamos hacia los relatos breves que son condensación de narraciones extendidas: uno ya no ve la película completa (dado que tal vez ya no disponga de una hora y media para hacerlo), pero ve la primera secuencia y el tráiler porque se lo recomendó un amigo en You Tube. La existencia de narraciones breves como condensación de narraciones extensas implica que alguien pensó en narraciones extensas para que luego sean consumidas de modo efímero. Y esto es un desafío muy interesante desde el punto de vista del gestor de contenidos: ¿las producciones audiovisuales deberían concebirse como tales independientemente de la plataforma en la que vayan a ser exhibidas, o deberían modificarse según el soporte?

A raíz del análisis que estamos haciendo sobre las webseries en el Observatorio de la TV, intentamos comprobar la hipótesis de queel contenido no se modifica tanto. Por ejemplo, una webserie que nace en Internet y luego pasa a un canal como MTV sí sufre cuestiones de producción y edición propias de las exigencias del medio televisivo. Pero, a la vez, también hubo casos de series que pasaron a la red, con seguidores y demás. La modificación del contenido pasa por otros artificios y estrategias.


Pensando en algunas características propias de este discurso audiovisual que está circulando por el ciberespacio, señalo algunas categorías y cuestiones narrativas. Claramente, este contenido está superando la dimensión espacial. Si antes hablábamos de “pantalla de TV” y el montaje tradicional del cine indicaba cómo distribuir los elementos dentro del encuadre, hoy las leyes de la continuidad no están respetadas: los personajes se van de cuadro, entran por arriba y por debajo, el raccord no existe…

Varias de las leyes que sostenían la clasicidad del relato se suprimen, y éste se hace ubicuo, puede fragmentarse temporalmente, es decir, un fragmento puede ser visto en forma circular, con sincronías y asincronías. Por lo tanto, empieza a perder los límites espaciales y temporales. El receptor puede hacer un uso sincrónico o asincrónico del contenido; el “menú a la carta” habla de la asincronía: se consume en el momento en que yo puedo, y no cuando el emisor decide ponerlo al aire.

Al menos por ahora, este fenómeno se da con el entretenimiento: los focus group realizados al respecto están llegando a la conclusión de que la mayoría de los contenidos audiovisuales tienen un primer uso asociado al entretenimiento, luego a lo informativo, a lo económico- institucional y, en muchos casos, ya en una lectura psicologista de la recepción, ayudan a construir identidades. El hecho de poner el video de la mascota está expresando una privacidad que se hace pública y, a su vez, está construyendo la identidad de ese nuevo emisor que es receptor. Claramente este es el motor de las redes sociales, y el contenido audiovisual es lo que más se transmite y viraliza a través de ellas.

El lenguaje audiovisual en este tipo de discursos no constituye unidades de sentido cerradas, como por ejemplo “la película” o “el episodio de la serie número tal en temporada cual”. Esa es la idea de obra, pero hoy estamos frente a la noción de textos, que lo que hacen es estallar el sentido: no tienen una unidad cerrada ni un único sentido; por el contrario, cada uno de los usuarios va a darle un sentido a los significados que puso ese emisor. En un libro, película o novela antes había un significado que era decodificado como tal. Hoy podemos hablar mucho más de una dispersión del sentido a partir de lo que un receptor decodifica de un texto audiovisual.

Los usuarios generalmente construyen el orden definitivo que tiene un discurso audiovisual, es decir, finalmente, si quiero ver algo de una película determinada, veo la secuencia, veo el tráiler, y hasta hoy la industria del DVD nos presenta la película por escenas principales. Por lo tanto, yo le doy el orden que deseo a un texto que fue pensado de otra manera, que tenía otra lógica desde el guión y su estructura narrativa, otra lógica desde los plot points y desde los picos de tensión. Toda la fórmula que el guionista ponía al servicio de un texto y que podía ser decodificada de una manera, ahora es cuestionada y explota frente a estas nuevas formas de consumo.

Estamos frente a una pantalla que se desliza, que se va abriendo frente a nuevas ventanas, es una pantalla que circula y que no tiene límites, y justamente todo ese encuadre y toda esa distribución de elementos, objetos y personajes hoy realmente estalla a partir de estas nuevas formas narrativas. Por su parte, la brevedad atenta mucho contra la dosificación de la información cuando uno tiene que contar algo. Porque, aunque uno tenga la posibilidad de hacerlo, no va a ver una hora y media de película en un teléfono móvil; preferirá consumir algo mucho más breve y efímero. Aquí está el desafío para los gestores de contenidos.

En conclusión, gran parte de las respuestas están en las buenas historias, independientemente de que sean de una hora de duración o escritas en 140 caracteres. Hay que destacar que las audiencias (cada vez más críticas e independientes) sabrán valorar una buena historia, más allá del formato, el soporte o la extensión. Aquí reside el gran desafío de los gestores de contenidos: saber contar bien lo que luego la gente valorará como una buena historia.

(*) La autora es Directora del Observatorio de la Televisión y profesora en el Programa de Gestión de Contenidos de la Escuela de Posgrados en Comunicación (Universidad Austral). Este artículo resume las ideas principales de su presentación en el Workshop “La gestión de contenidos en el universo post media”.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Video online: redefiniendo el negocio de la TV paga

Compartimos una entrevista realizada por Estefanía Brid y Gabriela Fabbro al Dr. Diego Castrillo, ex Director de The History Channel para España y Portugal, actual Consultor en Medios Digitales y Profesor invitado del Programa de Gestión de Contenidos (PGC) de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral.

Castrillo reflexionó sobre los desafíos que implica el advenimiento del video online para la televisión de pago. "Entendemos que lo que quiere el público es poder consumir los mismos contenidos, tanto a través de un canal lineal como a través de otras plataformas, como el video online", aseveró.
Asimismo, el ex Director de The History Channel para España y Portugal respondió diversos interrogantes asociados a la incipiente industria del video online.


¿Cuáles son los modos o formas de exhibición de contenidos audiovisuales por Internet?

A partir de la década del 2000, los actores de la industria televisiva empezaron a ofrecer contenidos por Internet, y después las empresas de electrónica de consumo también comenzaron a ofrecer smart TV, connected TV, tablets y demás, que pueden recibir contenidos televisivos a través de Internet.

Actualmente, en la industria audiovisual hay siete u ocho compañías en el mundo que controlan el 70% de los contenidos profesionales que se producen y que la mayor cantidad de la gente consume a través de TV por cable. La producción de dichos contenidos cuesta mucho dinero: desde un millón de dólares en adelante. Entonces, ¿cómo hacemos ahora para llevar estos contenidos a otras plataformas y monetizarlos?

Internet es considerado como un medio disruptivo, y los contenidos allí publicados se pueden compartir y llevar a una gran cantidad de dispositivos conectados y de aparatos de electrónica de consumo que son los connected TV.

La IPTV es el servicio que ofrecen los operadores de comunicaciones a través de sus redes seguras. Unen al servicio de televisión los servicios de voz e Internet. Entonces, entran a competir en el mercado con los tradicionales cableoperadores.

El otro tipo de transmisión es el IPVOD, con las compañías que ofrecen servicios de video bajo demanda. Netflix es el paradigma de estas compañías: se dedicaba a ofrecer DVD por correo y de repente se dio cuenta de que a través del streaming podía ofrecer los mismos contenidos. Y, así, pasó de tener siete millones de clientes a 24 millones; es decir, ha superado al mayor operador de pago que es Comcast en EE.UU y simplemente por un modelo de licenciamiento de contenidos, por un lado, y oferta a través de la red pública, por otro. Esa es la diferencia entre el IPTV y el IPVOD: este último servicio se ofrece por la red pública, con determinadas medidas de calidad técnica. Pero esto es lo interesante: surge este tipo de compañías como Netflix que abren el juego y los ojos a las grandes compañías audiovisuales.

La siguiente categoría es Internet TV, es decir, son los canales de televisión que se transmiten a través de Internet, normalmente son los canales de TV abierta, y algunos de TV de pago dentro de sus web, transmitidos en forma de streaming o de video bajo demanda. Además, hay miles de canales de marcas.

La cuarta categoría es el Internet video, que son millones de videos normalmente generados por aficionados, de escasa duración, y donde la monetización es normalmente por publicidad; el máximo exponente de ello es You Tube. Este canal pasó muchísimos años sin ser monetizado: hay montones de horas de video subidas a You Tube (que también tiene montones de juicios porque las personas suben fragmentos de películas y series sin autorización de sus autores) y no hay monetización, porque si no hay contenido genuino la monetización no se ve.

Está bien que todos tengamos la posibilidad de producir y publicitar contenidos, el problema es quién paga por ellos: una cosa son los contenidos generados por amateurs y otra cosa los contenidos generados por profesionales. You Tube no fue capaz de monetizarlos hasta que en 2011 decidió lanzar canales, porque dada la cantidad de juicios ya le estaba costando una fortuna mantener sus servidores y no estaba generando dinero con ello. Entonces, para “poblar” dichos canales solicitó contenidos a compañías independientes; es decir, no necesariamente a los grandes productores. Hay 100 canales que se están testeando, canales que tienen publicidad, y canales de contenido profesional o semi profesional por el que la gente está dispuesta a pagar con publicidad, porque los modelos que existen actualmente en Internet son publicidad, suscripción, pago por visión y una combinación de estos tres.

¿Cómo se ven afectados los contenidos pensados para televisión generalista, proyectados ahora para Internet?

Tomando el caso de Netflix, lo que se analiza a partir del consumo de Internet es que la gente quiere consumir los mismos contenidos, tanto a través de un canal lineal como a través de otras plataformas, como el video online. Es decir, el mayor éxito de estas plataformas es que el usuario pueda ver su serie preferida en el momento y en la plataforma que quiera.

Esto no significa que no se estén introduciendo determinados formatos y determinadas experiencias que son exclusivamente para la web. En principio, los gestores de contenidos no sabíamos si podíamos emitir por celulares los mismos contenidos que salen en televisión lineal. Hasta que todos decidimos saltarnos esa regla y hacer los canales en streaming. Esto marca que, si se le da a la gente la posibilidad de consumir contenidos a través de cualquier tipo de dispositivo conectado, ésta los va a consumir, al margen de que va a seguir consumiendo otras cosas porque también se está demostrando que la gente que consume más televisión consume más aparatos de todo tipo. La cantidad de horas de consumo diario por habitante promedio se caracterizan por el uso simultáneo de tablets, celulares y otros dispositivos junto a la televisión. En los países desarrollados hoy hay gran variedad de contenidos y de dispositivos al alcance del público, que se caracteriza por consumir muchos contenidos al mismo tiempo. Los nativos digitales, por ejemplo, utilizan y van a seguir utilizando muchos dispositivos simplemente porque están ahí. Hay que poder llegar con esos contenidos: aquí está el reto para la industria audiovisual.

Internet permite producir determinados contenidos, ofrecerlos en la web y, si funcionan, derivarlos a otras plataformas. Hay contenidos que se pueden producir a menor costo que una serie como Dr. House, pero hay que evaluar cómo monetizarlos y hacer que la gente esté dispuesta a pagar por ellos. Todo el mundo puede ser productor, pero no todo el mundo va a tener éxito.

Los contenidos de la TV abierta argentina, ¿siguen siendo un referente fuerte para la audiencia?

En Estados Unidos, la suma de las audiencias de TV de pago ha superado las audiencias de la TV abierta. Al haber tanta cantidad de canales y tantos nichos, los cuatro o cinco canales de la TV abierta están perdiendo audiencia. En España ha pasado algo similar con la Televisión Digital Terrestre (TDT) y el cable, y aún a pesar de ser un país con muy baja penetración de la TV de pago.

Tengo entendido que en el interior de Argentina el consumo de TV abierta es mucho más alto que en la capital, porque el acceso a los canales de pago es menor.

Hay que entender que la TV de pago se financia con un modelo de publicidad y suscripción, y la TV abierta se sigue financiando con un modelo de publicidad únicamente. Lo que ha pasado con la TDT en Europa es que existe la posibilidad de tener cuatro canales en el espacio de banda que antes ocupaba un canal analógico, mientras que la torta publicitaria sigue siendo la misma. Los países se están encontrando con un dilema: no se puede financiar con la misma torta publicitaria todos los nuevos canales de TDT. O los financia el Estado o se financian con publicidad. Se están lanzando nichos de canales, según el archivo que tienen. Pero muchos canales de TDT se han dejado de emitir porque no se han financiado con publicidad.

¿Cuánto influye la participación de los espectadores en la generación de contenidos audiovisuales para Internet?

A partir de las redes sociales y el fenómeno del Social TV, surge la pregunta sobre cómo la industria audiovisual puede utilizar las comunidades online para monetizar mejor su contenido. Están saliendo cada vez más Apps (Comcast ha lanzado uno y Discovery otro para Androids, I phones y tablets) en los que por default la gente puede compartir lo que está viendo en tiempo real. Y eso ayuda al productor y a la cadena para conocer a las audiencias. Se trata de conocer un poco más al cliente y aumentar el número de espectadores.

Pero hay una realidad: la gente hoy está muchísimo en Facebook, cuando antes sólo mandaba mails. Sería importante que pudiéramos compartir en las redes sociales no sólo lo que nos gusta hacer, sino también nuestros gustos audiovisuales. En la medida de que cada vez más gente comparta esos gustos, esto puede ayudar a monetizar mejor un programa y a que tenga mayor audiencia.

¿Hasta qué punto serían importantes los estudios sobre la recepción para conocer a este nuevo “espectador modelo” de la TV por Internet?

El tema de las mediciones de rating es una cuestión muy interesante que preocupa a todos los que participan en la industria televisiva. Creo que es un tema que debería evolucionar; por ejemplo, está muy mal medido el tema del video bajo demanda. La medición del video online es compleja porque la televisión es compleja, la atomización es muy grande, entonces yo creo que se está evolucionando y se va a poder hacer en el futuro, pero por el momento creo que las mediciones son bastante complejas.

¿Cómo se ve afectado el mercado de la publicidad? ¿Cuánto se amplía la cadena de valor de un producto audiovisual al pasar al soporte de Internet?

En mi opinión, América Latina y Asia han sido los mercados con mayor crecimiento. Desde el punto de vista del mercado de la publicidad, hay nuevos soportes y nuevas formas de consumo, pero se desconoce cómo monetizarlos.

En cuanto a la cadena de valor, los productores audiovisuales están viendo una gran oportunidad en Internet. Pero, cuando coloco contenido en Internet, hay riesgo de que sea pirateado.

También existen problemas con los formatos; la gran cantidad de soportes se corresponde con una gran cantidad de formatos, los productores tienen que adaptarse a ellos y preguntarse para qué van a colocar determinado contenido en Internet si no lo están monetizando bien.

Y, después, está el tema de la “vaca lechera”: se preguntan si van a descuidar su tradicional fuente de ingresos para comenzar a hacer negocios con los connected TV. Piensan “cuidado, por entrar en nuevos negocios podemos estar saliendo de un negocio como la TV de pago, que hoy todavía nos está dando mucho dinero”. La TV a través del cable y por satélite sigue creciendo, con lo cual se están dando pasos muy despacio, porque hay que preservar la inversión que se ha hecho y que la gente está disfrutando a través del cine, de la TV abierta y la TV de pago.

Pero surge una nueva plataforma que es Internet y la duda está en cómo se van a defender los productores de contenidos trabajando con los cableoperadores. Se están diseñando estrategias al respecto: si el cliente ya está pagando por ver determinado contenido en determinada plataforma, se ofrecerá la posibilidad de que vea el contenido en otras plataformas, porque sino el cliente va a querer consumir el contenido a través de Netflix u otro proveedor similar.

Los productores ven esto con buenos ojos, pero avanzan despacio: tienen sus propios servicios de OTT, ofrecen propuestas de TV everywhere con los distribuidores para no correr el riesgo de que la gente empiece a cortar el cable. Convivir es la alternativa, manteniendo los negocios tradicionales como la TV abierta y la TV de pago, pero a la vez iniciando estrategias con otras plataformas.

domingo, 2 de septiembre de 2012

TV + Internet: hacia una nueva experiencia mediática. Entrevista conAleks Krotoski ("Virtual Revolution", BBC)

¿Cómo narrar historias que capten la atención de las audiencias del siglo XXI? En una entrevista concedida al Observatorio de la TV, Aleks Krotoski, conductora del documental Virtual Revolution (2010, BBC 2), explica por qué la convergencia entre lo online y lo offline ha cambiado la forma en que las personas consumimos los medios.


Además, la especialista en nuevos medios hace hincapié en cómo productores, guionistas y desarrolladores web pueden y deben trabajar juntos para transformar la narración de historias televisivas lineales en una experiencia mediática más holística, interconectada e interpretativa.

En este post, algunas de sus ideas principales.

Convergencia de medios y consumo televisivo

  • La convergencia mediática es un interesante y nuevo fenómeno, principalmente porque hay muchas personas consumiendo información  a través de distintas pantallas y en simultaneidad, ya sea por medio de celulares, computadoras portátiles, computadoras de escritorio, I pads o cualquier tipo de tablet.

  • Las audiencias consumen contenidos televisivos de una manera que favorece la distracción: prestan atención a dos pantallas distintas a la vez; miran TV mientras siguen cuentas de Twitter o se involucran en la dirección de la trama de las telenovelas.

  • La clave de este fenómeno es la evolución de las audiencias y la transformación de su rol a la hora de participar en la creación de contenido televisivo. Ya no se contentan con consumir contenidos de manera lineal, mientras otros manejan cómo dicho contenido es difundido para su consumo. Actualmente, las audiencias buscan involucrarse, participar y sentir que son parte de la historia y de las noticias que se narran.

  • Los desarrolladores de contenido web e interactivo y los productores de historias televisivas lineales pueden trabajar juntos, y crear algo completamente nuevo y diferente. Existen varios buenos ejemplos; uno de ellos fue la serie Lost. Fue fantástico y muy inteligente cómo trató de captar la atención de las audiencias y además darles una experiencia más profunda de lo que estaban demandando...Alrededor de la oferta televisiva lineal (producida por JJ Abrahams y otros guionistas) había una historia paralela, difundida en Internet.

  • La "experiencia Lost" consistió en una oferta interactiva, asociada con lo que se llama Alternate Reality Gaming Environment: ellos crearon una historia completamente diferente que usó los mismos personajes y el mismo universo, y la extendió de modo que dicha historia paralela desafió a las audiencias a involucrarse más profundamente con la historia que sucedía en pantalla, porque los "obligaba" a mirar las publicidades durante los cortes comerciales de cada episodio o a prestar atención a las publicidades impresas, que contenían pistas sobre lo que estaba sucediendo en la versión online de la historia.
Televisión y redes sociales. La figura del "prosumidor" de contenidos

  • Creo que existen argumentos para sugerir que la figura del productor de contenidos y la figura de la audiencia comienzan a confundirse, pero aún existe un rol central del productor como narrador principal, quien tiene derecho a su propia interpretación.

  • El contenido original como historia lineal es importante para ofrecer una interpretación central. Pero pienso que también es fundamental que la audiencia (que también es creadora de contenidos) tome esas historias lineales para comunicar su propia interpretación, reconociendo que detrás de cada persona hay un narrador, siempre y cuando tenga las habilidades para hacerlo.

  • Desde que empezamos a ver guionistas trabajando con comunidades de fans en las redes sociales, comenzamos a concebirlas como plataformas para narrar historias televisivas, o para "testear" algunas de estas historias. Entonces, las redes sociales no sólo permiten la formación de comunidades de fans, sino también son herramientas de las que se valen los productores de TV para llegar a dichas comunidades y comunicarse con ellas en forma directa.
Redefiniendo el negocio de la TV

  • En este momento, la industria televisiva no está pensando mucho en cuestiones vinculadas con piratería y copyright. Algunas cadenas de TV empiezan a consideralo cada vez más; por ejemplo, en Estados Unidos, la NBC tiene una oficina que se ocupa de piratería. Esto es inusual.

  • La mayoría de la gente de la industria televisiva cree que es intocable: considera que los problemas que afectan a las industrias del cine y de la música no son relevantes porque la TV tiene un modelo de negocio diferente. Creo que no es el caso: la televisión está en una situación tan difícil como la música y el cine.

  • En este momento, quienes más afectados se ven son los pequeños productores y distribuidores, porque las pequeñas compañías producen una película al año, y luego dependen de las ventas al exterior para solventar sus gastos. Si alguien roba ese contenido y lo distribuye por todo el mundo, esto lo hace menos valioso cuando el distribuidor busca venderlo en otros países.

  • En cuanto a los distribuidores de contenidos, actualmente están pensando en distintas ventanas de exhibición. En Reino Unido tenemos el BBC iPlayer; en Estados Unidos la gente cada vez descarga más contenidos vía Hulu. Y, por ende, los distribuidores empiezan a pensar cómo pueden cambiar la estrategia de lanzamiento de contenidos, para asegurarse de que todo el mundo pueda recibirlos al mismo tiempo.

  • He hablado con guionistas tanto de comedia como de drama, y ellos están ansiosos por hacer llegar sus contenidos a la mayor cantidad de gente posible, sin importar si la vía de distribución es paga o gratuita. Ha habido casos en los que la audiencia que descarga contenidos demanda o crea una demanda tal que la compañía de televisión local finalmente compra el contenido.
TV + Internet: ¿el fin de la televisión como medio de comunicación masiva?



  • De la misma forma en que no hemos visto la desaparición de la radio o del cine por el advenimiento de la TV, no veremos la desaparición de la TV por la llegada de Internet. Cada medio tiene sus propias particularidades; la televisión es un gran medio para contar historias e Internet es un gran medio para la interactividad. Y, por ende, no podemos decir que Internet marcará el fin de la TV como medio de masas.

  • Imagino que la TV del futuro será "de facto" interactiva, o ciertamente tendrá un elemento interactivo. La narración de historias continuará de la misma manera que la concebimos hoy, pero tal vez con elementos extra alrededor de la historia principal. Y, por supuesto, las audiencias participarán en la creación de contenido a través de múltiples pantallas.
Ver videos relacionados en https://www.youtube.com/user/OTeVeAustral

Web TV, audiences and content producers of the XXI century: challenges and opportunities for creating a new media experience

How to tell engaging TV stories for the XXI century´s audiences? Dr. Aleks Krotoski, presenter of the BBC 2 series Virtual Revolution (2010), explains why the convergence between the online and the offline has changed the way people consume media and how content creators and web developers can work together to transform the “linear-story-telling” television into a holistic, interconnected and interpretative experience.

Carolina Roncarolo (TV Observatory, School of Communication, Universidad Austral)

How has the convergence of social and technological networks changed the way people consume TV content?
The convergence between the online and the offline is a really interesting and new development. Primarily, because so many people are using companion screens, whether they are using a mobile phone, or a laptop, a desktop or even an I pad or another type of tablet. They are engaging with television content in a way that tends to be distractive, so they are half looking at it or they are engaged in a different way, by actually following Twitter streams, or getting involved in the direction of a storyline if it is a drama. For example, in the UK there is a program called The million pound drop, and that is very much online environment which is a quiz show that has a very strong Internet element, but is broadcasted on TV.


I think, primarily, the key part of this is the evolution of the audience member, and his or her belief in their role in the participation of television content. No longer are they necessarily be happy to simply consume in a very linear way when somebody else is managing the direction or how the content is going forward, how the content is laid out for consumption. They actually want to engage, want to participate, want to be involved in the storyline, the news idem…They want to feel that they are actually participating and taking part in the story. Part of this has to do with this phenomenon that I like to call “the cult of me”, in which the individual is the centre of his or her network. The individual is the hero of his or her journey, and this is facilitated because of the participatory elements of television and the participatory elements of the online, and they are now the centre of the story, and, therefore, they want to feel they are part of the story.

What are the new possibilities that multi-platform television presents for audiences and producers?

I´m interested in a very holistic, interconnected and interpretative schema, in which web developers content, interactive content developers and television “linear-story-telling” producers can actually work together, and can actually create something that´s completely new, completely different.

There are a couple of good examples. One of them is the BBC TV series Lost. It was fantastic and very clever how it tried to keep the audiences engaged and also give them a deeper experience of what they are demanding...Along with the linear television offering (that was produced by JJ Abrahams and other writers) there was also a parallel storyline, but online.

They created something that is called “the Lost experience”; and “the Lost experience” was something that falls into an interactive offering that is called the Alternate Reality Gaming environment: they literally created a completely different storyline that used the same characters within the universe, and extended that in a really interesting way that challenged the audience members to engage more deeply in the storyline that was happening on screen, whether it was because it forced to watch the ads in between each of the episodes on the television by dropping in clues, or dropping in hints about what was happening in the online version, or by asking the audience members to look at print advertising.

What is the audience researcher to do in the age of the Internet? Can we still talk about “audiences” and “content producers” as separated units?

I think that there is definitely an argument to suggest that content developers and audiences are starting to blur, but there is still a real and important role for content developers and story tellers to have their own interpretation. I will use an example of The Virtual Revolution. It was a hilarious moment at which point I was walking around Ghana or New York, or everywhere taking photographs, tweeting, sending Facebook updates, and that was intended for the online audience, that was intended for the people that I was hoping to engage in that particular area. But there was a cameraman on the program who literally thought I was wasting my time...So why are you doing this? We are making and creating a story that is total from our point of view. There is a narrative that we worked together to create a single linear story, as content developers and as people who were trained in this (whether is journalists, directors of photography, directors of program or producers).

Where the blur happened? How that linear story was reinterpretated by the audience member? We allowed people to download all of the raw material that we shot (whether it was a beautiful scenery, whether it was interviews with Bill Gates or Tim Berners Lee), and then to tell their story using the material that we had shot, using the interview questions that I have asked, using the incredible general views that we took with the director of photography. Now we have created that through our training in many ways, so we set the standard, we created the benchmark and said we are telling you a story. But then we asked the people to say we recognized that ours wasn´t the last word in the story. We asked people to say: "OK, fine, what´s your interpretation of this?"

So in many ways the original content as a linear story was important to be a single view interpretation. But we thought but it was very important that the audience, who were also the content creators, took that, remixed, mashed up and told their own stories, recognizing of course that everybody can be a story teller, if he or she has the skills.

How do the user generated content and the Long Tail model influence the TV business and the copyright?


Most people in television feel in some way as if were impervious. They are thinking that the issues which affect the music industry and the film industry are not necessarily relevant to them because they have a different business model. They are more concerned about how to retain audiences as supposed to, how to protect their own copyright and their IP...
At the moment there are very many models that are dealing with this issue, and I think more than anything else that it´s the small distributors and it´s the small developers that are having greater trouble. Because it´s the small production companies that, for example, have one film that they create every year, and then rely on foreign sales to support them. And if somebody pirates and downloads it across the world, that makes this content less valuable when the distributor seeks to sell to a territory.

One of the solutions that have been proposed is the creation of content that happens around the linear television production. Like “the Lost experience” and some other things that are happening out there: to create a unique experience around the television experience, so that when people are on their laptops or their Ipads, they will watch at the same time as everybody else is watching on the linear television channel, but then also engage in their own way by the technology. But everybody is doing it at the same time.

In terms of the distribution angle (the middle section), they are now thinking about different windows for releasing content, whether is on DVD, whether is on play again types of scenario. In the UK we have the BBC iPlayer, in the US increasingly people are downloading content via Hulu, so we are starting to see the shift of the window of consumption. And so distributors are starting to think about how they change the release window strategy, to make sure that everybody around the world gets the content at the same time.

I´ve spoken with content creators, often comedy writers or even drama writers, and they are simply very keen to get their content out to as many people as possible. If the distributor or the channel doesn´t decide to sell it to a particular territory or that particular territory has decided that it doesn´t want to buy that television program, then content developers may not feel so bad if individuals in that territory download that content, because ultimately they are benefiting from the fact that more people are watching the program. And there have been cases in which the audience who has downloaded the content then demands or creates a demand such that the television company in that territory purchases the content in the end.

How has Social Media changed the relationship between audiences, content producers and TV programs?

What is really exciting about the role of Social Media in television development (and, in fact, any media development) is the role of the fan. And not just the role of the fan communities, but the super fan communities, this people who are very invested, who perhaps would be the first people who download a track, or watch a television program, or want actually to get deeply involved in the production and participate in it. Super fans are incredibly powerful, and a fascinating community; we saw it very much before the Social Media revolution with Buffy the Vampire Slayer, that was a very big pre Social Media fan community. We saw something like this with Star Trek as well.

Since we have started to see writers working with superfans via Social Media making this connection, we have started to see Social Media been actually used as a platform to tell some of the stories that are happenning or to test out some of the stories. So not only does Social Media allows super fan communities to form, but it also allows the creators of the television programs that actually reach into those communities and connect with their fans directly.

Why participation in Social Media has empowered the audiences?

Certainly, web participation has empowered audiences, and I think it is most obvious when you see how they are demanding, not just Twitter hashtags, but Facebook pages, and certainly participation in the creation of media. And just web participation in general I think is created by this "cult of me", this sense of the individual should have a rol in what is the third consuming.

And that is starting to shift the balance; it is starting to create a tension between successfull program makers and unsuccessfull program makers, and specially we are starting to see more Social Media and web investment and involvement from content creators in order to facilitate and encourage people back to television.

Can people participation contribute to improve the quality of TV contents?

There are a couple of arguments about whether or not the participation of audiences would improve or reduce the quality of TV contents. The contra argument would be that you are creating a kind of lowest common denominator television: too many cooks for the soup. And, again, this goes back to the idea that you can help to shape, but perhaps in the end this is still the responsibility of an individual or a small group of individuals to take an idea to broadcast. And that´s a very exciting aspect of this interpretation of the linear story as it goes out, in many ways as a kind of firebrand, as an inspiration tool technique. But, on the other hand, of course the more cooks that you have you are adding ingredients in the soup, then more interesting a product may become.

To sum up, in the following years, will be possible to continue talking about TV as a mass media, or will it be “absorbed” by the web?

I don´t think it´s a zero sum equation. Each particular media has its own affordances; television it´s a great media for story telling, and the Internet is a great media for interactivity. And so, therefore, we can´t neccesarilly say that is the end of television as a mass media, simply because there are different affordances of that particular media, as  there are different affordances of the web, radio, of books, of cinema, of any kind of mass media.

What will be the new definition for the TV of the future?

I imagine that the television of the future will be di facto interactive, or certainly it will have a di facto interactive element. The story telling will continue in the same way I think it now, but perhaps with the extra elements that happen around the television story. And certainly there will be engagement and participation on multiple screens. For example, it was fascinating to watch the Olympic that happened in London, because you could literally watch what was happening on the linear television, and then you could watch another stream on your laptop, and another thing on your Ipad. So, I was able to watch four or five different streams of content that were happening from the same television channel. I think there will be more customer or audience consumption through different streams. Perhaps in different camera angles, as we have seen already in football matches. Or perhaps, like the Olympics, it is different contents that are happening at the same time.




Is an academic and journalist who writes about and studies technology and interactivity. She is the presenter of BBC Radio 4’s The Digital Human science series and The Guardian’s Tech Weekly podcast.

Her new book, Untangling the Web, based on her Guardian and Observer column, will be published in September 2012.


Aleks Krotoski- Download full interview (English)

martes, 24 de julio de 2012

TV broadcasting y pantallas convergentes: la era de la Pos-televisión

Con el advenimiento de Internet, las redes sociales y los dispositivos portátiles, las formas de producción y de circulación de contenidos audiovisuales se han ampliado. Pero esto no quiere decir que la televisión masiva vaya a desaparecer: la TV broadcasting convive con otras formas de consumo que van desde el celular a la computadora.

Por Belén Igarzábal, docente e investigadora en el área de comunicación y cultura de FLACSO (*)

Las identidades se retroalimentan a partir de la exposición a bienes simbólicos. Es un proceso dinámico que siempre es influenciado por las condiciones culturales y sociales. Por ejemplo, el acceso a la alfabetización y al lenguaje escrito influyó profundamente en la construcción de las identidades y las culturas. Luego siguieron la difusión masiva de la prensa escrita, la radio, el cine, la televisión y, ahora, los dispositivos que permiten las tecnologías digitales. En la actualidad, las formas de producción y de circulación de contenidos simbólicos se ven ampliadas a partir de nuevos dispositivos que permiten un mayor almacenamiento, producción y distribución a una mayor velocidad y acortando las distancias.

Los contenidos televisivos son consumidos en distintas pantallas, en momentos diferentes. Y el consumidor tiene la posibilidad de elegir (siempre y cuando tenga acceso y conectividad) dónde y cómo consumir determinados productos. Pero esto no quiere decir que la televisión masiva como se la conoce vaya a desaparecer. Hay algunos autores que plantean la muerte del medio. No obstante, otras teorías sostienen que estamos en una nueva era de Pos-televisión, donde conviven "formas viejas" con "formas nuevas". Donde la televisión broadcasting sigue reuniendo a las audiencias, aunque sea por su función social (esto se relaciona con lo que algunos denominan Social TV) y que convive con otras formas de consumo desde el celular o desde la computadora.


¿Y cómo influirán dichas transformaciones en el vínculo con las audiencias? En primer lugar, las transformaciones en la forma de producción de la televisión y las formas de consumo permiten nuevas formas de contacto con las audiencias. El vínculo tiene más que ver con la relación que se establece con los contenidos televisivos. Una novela consumida en directo (cuando un programador de un canal de televisión lo decide) o al otro día en la computadora, genera el mismo tipo de vínculo a nivel psicológico entre ese destinatario y el contenido audiovisual: la misma identificación, emoción, voyeurismo, etc., más allá de cuándo se la consuma y en qué dispositivo.

En relación con esto hay que establecer una diferencia entre los “nuevos medios” y los dispositivos. El consumo por celular del capítulo de una serie que se emitió previamente por televisión broadcasting, si bien puede implicar nuevas posibilidades de producción y de recepción sigue siendo “televisión”. Como plantea Lisa Gitelman haciendo una diferenciación entre protocolos y medios:

“Los protocolos expresan un enorme variedad de relaciones sociales, económicas y materiales. El cine incluye desde los extremos perforados de la película hasta ver “películas” en video o televisión. Hay cambios en los protocolos mediante los cuales producimos y consumimos a los medios” (en Henry Jenkins, Convergence Culture).

Entonces, a lo que me refiero es que no creo que todavía haya un gran cambio en el medio televisión más allá de nuevas formas de consumo y apropiación. Sí hay nuevas formas de circulación de contenidos audiovisuales en, por ejemplo, You Tube. Salvo los fragmentos de programas de televisión que son cortados y replicados en la red, otras formas audiovisuales no son estrictamente televisivas.

Entonces, esto nos lleva a pensar, que la “calidad” (término muy complejo y muy discutido) de los contenidos televisivos no se ve determinada por las nuevas formas de circulación.

Con respecto a las nuevas formas de consumo y apropiación de los contenidos televisivos, podemos destacar la participación del “hombre común” como nuevo interpretante, en términos de Peirce, que no solo forma parte de programas, talk shows y reality shows, sino que también produce contenidos y los envía a la televisión. Aquí podemos hablar de otro tipo de calidad audiovisual, como por ejemplo los videos que son grabados por un celular. Pero sin postular que son “mejores” o “peores” que otro tipo de contenidos.


(*) La autora es Licenciada en Psicología y graduada de la maestría de Periodismo de la Universidad de San Andrés - Grupo Clarín - Columbia University. Actualmente realiza el doctorado en Ciencias Sociales de FLACSO, donde se especializa en el análisis de televisión y audiencias.

En el área de comunicación y cultura de FLACSO, forma parte de un equipo de investigación sobre medios, TICs y educación. Es coordinadora académica del posgrado virtual “Gestión cultural y comunicación” y “Educación, imágenes y medios” (en colaboración con el área de Educación).

jueves, 28 de junio de 2012

Balance del I Congreso Internacional de la Red INAV. “Narrativas Audiovisuales: convergencia mediática, transnacionalización e intercambio cultural"

Los días 23, 24 y 25 de mayo, la Red Iberoamericana de Narrativas Audiovisuales  (Red INAV) llevó adelante su I Congreso Internacional, en el marco del Tercer Encuentro Iberoamericano sobre Nuevas Narrativas Audiovisuales, en las ciudades de Málaga y Sevilla (España).

Dra. Gabriela Fabbro (Directora del Observatorio de la TV, Universidad Austral, y disertante en el Congreso de la Red INAV)

El I Congreso Internacional de la Red Iberoamericana de Narrativas Audiovisuales (Red INAV) reunió a más de 150 docentes y estudiantes de diversos países, con el objetivo de reflexionar sobre un tema de investigación y debate de gran relevancia en el actual contexto de producción, distribución y exhibición de contenidos audiovisuales:  la convergencia mediática, transnacionalización e intercambio cultural de narrativas audiovisuales.


El evento fue organizado por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga y por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla; el 23 y 24 de mayo se celebró en Málaga y el último día transcurrió en Sevilla. Contó con disertantes de varios países (la mayoría provenientes de España y Brasil), además de investigadores y asistentes de Colombia, México y Argentina.

Docentes, estudiantes e investigadores integrantes de la Red INAV presentaron investigaciones sobre las nuevas narrativas audiovisuales y el nuevo modo de contar las historias. Se desarrollaron más de 150 ponencias, divididas en 10 mesas de trabajo.

La conferencia inaugural la dio el director de la Red, Jerónimo Rivera (Universidad de La Sabana, Colombia), acerca de los héroes y villanos en el cine contemporáneo. En el transcurso de los días, los oradores más importantes fueron Lorenzo Vilches (Universidad Autónoma de Barcelona), quien habló sobre la convergencia y la transmedialidad y, especialmente, las web series; Ignacio Aguaded (Universidad de Huelva y director de la Revista Comunicar) que planteó la alfabetización mediática en el nuevo contexto audiovisual; Concepción Mateos (Universidad Rey Juan Carlos, Madrid), quien habló de la narrativa audiovisual informativa. El encuentro lo cerró  Omar Rincón (UniAndes, Colombia), con una reflexión sobre los formatos audiovisuales de la identidad.

El Observatorio de la Televisión de la Universidad Austral presentó una ponencia acerca de hacia dónde deben ir los noticieros de TV abierta frente a la competencia de las redes sociales y los canales de cable, especialmente en cuanto a la primicia de la noticia.

En conclusión, la experiencia fue fascinante no sólo en el ámbito específico del Congreso, sino también en los tiempos compartidos con estos grandes y, a la vez, tan humildes teóricos de la comunicación. Tenerlos reunidos, escucharlos y debatir con ellos fue el gran resultado de este Congreso, que enriquece como docente y como investigador.

Acerca de la Red INAV

Esta Red nació en la mesa temática de Narrativas Audiovisuales durante el transcurso de la V Bienal Iberoamericana de la Comunicación, celebrada en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México) en septiembre de 2005. La organización aglutina investigadores pertenecientes a 12 países iberoamericanos y ya cuenta con más de 100 miembros.

Su principal objetivo es potenciar el análisis de las Narrativas Audiovisuales y el intercambio científico, a través de la puesta en marcha de proyectos de investigación internacionales y de la edición de publicaciones. Hasta la actualidad, se han organizado dos encuentros científicos en el marco de la Red INAV (Bogotá, 2008 y México D. F., 2010).

sábado, 29 de octubre de 2011

Televisión y tecnologías convergentes: desafíos para los productores de contenidos

En el marco del Programa de Gestión de Contenidos (PGC) (Dirección de Posgrados de la Universidad Austral, Facultad de Comunicación), Mariano Kon (Desarrollo internacional de GP Producciones-BBC WorldWide) expuso cuestiones centrales en torno a contenidos y negocios en televisión: 

Frente al advenimiento de nuevas tecnologías y la fragmentación de audiencias, Kon explicó al Observatorio de la TV (Universidad Austral) las claves para una producción integrada de contenidos televisivos.


A su vez, también detalló las modificaciones que sufren los formatos televisivos con la implementación de soportes convergentes, y el impacto que causa en los costos de producción la necesidad de nuevos equipos.