Mostrando entradas con la etiqueta Análisis de contenido televisivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Análisis de contenido televisivo. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de abril de 2014

El Observatorio presentó los resultados de su investigación sobre el dibujo animado "Plim Plim"

La Dra. Gabriela Fabbro presentó, con gran éxito, los resultados de la investigación que el Observatorio de la Televisión (OTV) realizó para la productora Smilehood, ante sus directivos y 32 miembros de su equipo.

El trabajo estuvo compuesto por el análisis de toda la cadena de valor del dibujo animado Plim Plim, que incluyó: análisis de contenido de episodios de la serie, obra teatral, CD y canciones, merchandising, página web de la productora, y página de Facebook del dibujo, además de la realización de focus groups con niños de 3 y 4 años en jardines de infantes, para medir el impacto del dibujo en ellos.

El grupo de trabajo estuvo integrado por seis miembros del equipo del OTV y por dos profesoras especialistas en el tema de TV e infancia, que aportaron su conocimiento en la realización de los focus groups y en el análisis realizado.


Uno de los pilares de investigación del OTV está enfocado en TV, escuela y familia. Para más información, acceda a los artículos y estudios publicados en este blog haciendo click aquí.

jueves, 5 de diciembre de 2013

"Mad Men", entre la ficción y la Historia

¿Qué hay detrás de las series de época o de las grandes ficciones utópicas que cautivan tanto la atención del televidente? A las audiencias les encanta imaginar y sentir otras épocas, de las cuales muchas veces sólo se pueden informar a través de historias narradas por otros. Mad Men es un claro ejemplo de serie de época, con una riqueza narrativa y audiovisual dada por su estilo y su autenticidad histórica reflejada en el guión.

Por: Rocío Zorzenón

La televisión representa y esquematiza a las sociedades. Las series y las telenovelas resuelven conflictos y temáticas de interés general y contemporáneo, teniendo en cuenta cuestiones del momento que enclaven a la audiencia en un espacio y tiempo reconocido. 

A su vez, al televidente le gusta recordar, revivir o simplemente entender y presenciar las épocas del pasado, reflejadas en las series por medio del diseño de vestuario, la ambientación, la escenografía, la fotografía, los diálogos y las actuaciones que reflejan las costumbres y creencias de tiempos históricos. 

¿Qué hay detrás de las series de época o de las grandes ficciones utópicas que cautivan tanto la atención del televidente? A las audiencias les encanta imaginar y sentir otras épocas, de las cuales muchas veces sólo se pueden informar a través de historias narradas por otros. 

Mad Men es un claro ejemplo de serie de época, con una riqueza narrativa y audiovisual dada por su estilo y su autenticidad histórica reflejada en el guión. La exitosa serie, fue llamada así por los publicistas de la década del 50´, que así se autodenominaban por trabajar en Madison Avenue de la ciudad de Nueva York. La trama se centra en el negocio de agencia de publicidad y en la vida personal de los personajes que representan la sociedad de Estados Unidos de la década del 60´; siendo Mad Men una expresión de los acontecimientos de aquellos años que el mundo aún recuerda: la guerra de Vietnam, las elecciones de JFK frente a Nixon y el asesinato de JFK, The Beatles y el nacimiento del rock, los movimientos de contracultura de la década, y principalmente el rol de la mujer y el “american way of life”. 

Uno de los principales ejes es la creatividad como herramienta de trabajo, ya que sin ella los publicistas no existirían y la serie no tendría sentido de ser. El debate se lleva hacía la moralidad de la publicidad y el consumismo por un lado, y por el otro el tabaquismo y alcoholismo de la época, que carecía de regulaciones y contrasta con nuestros tiempos. Mad Men trae tiempos pasados hacía el presente para discutir abiertamente y notar las diferencias en temas como las instituciones, el adulterio, el sexo, la movilidad social, el interés público, la cultura, el consumismo y un largo etcétera.


Mad Men presentará una última y séptima temporada por la cadena AMC, que tendrá un formato dividido en dos partes. Mathew Weiner, el creador de la serie, espera tener una historia más elaborada contada en dos partes, con el fin de darle un cierre a la serie en el 2015. La cadena ya probó el formato con la exitosa Breaking Bad, que logró duplicar su audiencia, y también seguirá la misma fórmula The Walking Dead, en su próxima temporada. 

Entre las curiosidades que encontramos en Mad Men, de los nueve guionistas, seis son mujeres. Un dato interesante y quizás un poco contradictorio, o tal vez simplemente una muestra del cambio del tiempo: una historia donde se representa una sociedad principalmente machista, escrita por mujeres que describen al hombre tratando de entenderlo, descifrándolo y sobrellevando sin molestias las frases ofensivas de los hombres de la década del 60´.

"Violetta", un éxito internacional

El fenómeno juvenil Violetta es la primer co-producción entre diferentes países que hace el canal Disney Channel. Las regiones Latinoamérica, Europa, Medio Oriente y África, junto a Pol-ka Producciones, se unieron para crear esta exitosa producción doblada a más de cinco idiomas. De producción argentina, filmada en Buenos Aires y con un elenco internacional, Violetta encabeza una segunda temporada a todo vapor.

Por: Rocío Zorzenón

Entre el arte como forma de expresión, Violetta representa la búsqueda de los jóvenes por cumplir sueños, sus ganas de descubrir y de formarse personalmente. No es una excepción a las ideas trilladas pero exitosas de conquistar al público juvenil, atraído por medio del espectáculo musical y chicos talentosos, que llevan al programa a un éxito deslumbrante. Con una banda de sonido ganadora de varios premios (Nickelodeon Kid Choice Awards, premios Martín Fierro y Gardel), entre discos de platinos, un gran éxito en Internet, merchandising como revistas, álbumes de figuritas y videojuegos, Violetta tiene récords de audiencia en la televisión, y un futuro prometedor de giras musicales por todo el mundo.



La protagonista, Martina Stoessel, hija del conocido productor televisivo Alejandro, fue elegida luego que audicionara en México frente a productores de Disney que quedaron encantados con la joven. Martina comenzó su formación artística desde muy chica y ahora es la cara de Violetta, que regresa a Buenos Aires, su ciudad natal, luego de vivir en España y de enfrentar la muerte en un accidente de su madre, una reconocida vocalista. Todo cambia para Violetta, al tomar clases en una escuela de arte. Allí renace su destreza musical que heredó de su madre. Y conocerá a Tomás y a León, dos chicos que se pelearán por ella.

La tira tiene como principales temáticas la música, la danza y el amor juvenil. Lo que diferencia a Violetta de otras producciones juveniles, principalmente argentinas, es la representación de una adolescencia positiva, con un carácter ingenuo, cálido y sencillo. La tira gira en torno a la amistad y al amor. Los personajes son afectivos, especialmente los jóvenes, que obtienen escenas importantes, permitiéndole a Violetta no ser permanentemente el centro de atención.


La primera temporada se estrenó primero en Disney Channel y posteriormente en Canal 13 (Argentina). Para el año 2012, Disney Channel Argentina decidió presentar la segunda temporada en su canal, aprovechando el nicho al que se acerca: un target por la tarde/noche para chicos entre 8 y 14 años. Violetta encontró allí un espacio para desarrollar su éxito, entre récords de audiencia no sólo en Argentina, sino en Disney Channel Latinoamérica, España, Italia, Francia, Israel, Sudáfrica, Rusia, Rumania, Bulgaria, Ucrania, Polonia, Turquía y Disney Channel Scandinavia.

Disney logra que chicos de muchas edades se acerquen a Violetta más allá de la franja horaria. El sello de Disney está principalmente en el carácter musical de Violetta, que al igual que High School Musical, continúa con el patrón y fórmula propios de la marca Disney. La firma le otorga al producto una serie de valores universales que son de su esencia, como la prohibición de tatuajes y de la exposición de ropa interior, entre otras cosas. Valores que le otorgan a la tira una lógica compartida entre los chicos de varios países. El elenco internacional permite que los acentos de los personajes sean aceptados en toda América Latina y España.

El futuro de Violetta continúa prometedor, en abril del 2014 comienzan las grabaciones de una tercera temporada.

"Taxxi, amores cruzados", la vuelta del clásico

La televisión argentina ha madurado de tal forma que ya produce todo tipo de géneros. Sin embargo, hay uno que es su especialidad: la telenovela. Este año, la pantalla local sorprendió al no tener un “culebrón” nacional en su esencia más pura. Sin embargo, cuando ya parecía que terminaba el año sin una novedad en este sentido, aparece Taxxi, amores cruzados, en la pantalla de Telefé.

Por: Juan Pablo Martínez

Lejos habían quedado los tiempos en que Muñeca brava, Amor en custodia y Se dice amor dominaban las tardes de Telefe. El último éxito en este género fue Dulce amor en 2012, pensada originalmente para la tarde y finalmente con un gran éxito en horario central. Es cierto que en este 2013 existen tiras como Los vecinos en guerra o Solamente vos, pero son comedias que se emiten de forma diaria. Desde su estructura y narración, no se consideran propiamente telenovelas.

Sin embargo, cuando ya parecía que terminaba el año sin una novedad en este sentido, aparece Taxxi, amores cruzados, en la pantalla de Telefé.


Taxxi regresa a la fórmula más clásica y tradicional de la telenovela argentina. Una historia de amor principal, apoyada por otra historia de amor secundaria. En el medio de ellos, un villano muy malo, casi caricaturesco, como corresponde en este género. Y, contrariamente a lo ocurrido en los últimos años en las ficciones locales, el elenco general es pequeño.

Hay algunas reglas que tiene la telenovela tradicional, y que Taxxi cumple de manera muy efectiva. La frase “Polos opuestos se atraen” nunca fue más cierta. En este caso, hay una diferencia de edad importante entre las parejas principales. Un padre y un hijo, ambos se enamoran de una mujer más joven y la otra más grande respectivamente. Por otra parte, las clases sociales son marcadamente diferentes.

Algo que siempre diferenció a la telenovela argentina de la tradicional latinoamericana es el elemento costumbrista, que le pone el sello argentino a cualquier producción local. Aquí el protagonista es un taxista de mediana edad, que en su vida diaria y su entorno se aprecian elementos y conductas propias de la sociedad local. Al ver Taxxi, es casi inevitable hacer comparaciones con Rolando Rivas, taxista; la famosa telenovela emitida por Canal 13 en 1972, que conjugaba los elementos clásicos de una telenovela con el típico costumbrismo argentino.



La elección del casting también es un acierto. Dos actores maduros pero experimentados en el género permiten que la esencia de “telenovela” esté en el aire continuamente. Gabriel Corrado (que también es productor) vuelve como protagonista, luego de su exitoso paso en Malparida, en donde interpretó a un villano. Acá vuelve a ser el galán que remite a las producciones con Andrea del Boca en la década del 90. Catherine Fulop que en los últimos años hizo apariciones secundarias en otras tiras y fue conductora de realities, vuelve a un rol principal. Sí vale recordar que fue una de las grandes estrellas de la telenovela venezolana de fines de los 80 y 90.

Rocío Igarzábal y Nicolás Riera, ambos surgidos de las huestes de Cris Morena, ya habían experimentado el éxito en el género, en el 2012 con Dulce amor. Acá vuelven no para enamorarse entre ellos, sino de los protagonistas mayores.

Por último, la elección de Jorge Marrale como villano es también efectiva. Marrale tiene una larga carrera como actor dramático, pero muy popular como el personaje malo de este tipo de historias.

Taxxi se estrenó en el mes octubre, ganando cómodamente su franja. El público de las tardes en la televisión abierta, claramente estaba esperando una producción de este género.

"Cuestión de peso" y "Los unos y los otros", ¿programas de servicio o únicamente reality shows?

Cuestión de peso es el formato que emite Canal 13 en el horario vespertino, y Los unos y los otros el que América ofrece en el mismo horario. ¿Qué tienen en común estos dos programas? Que ambos exponen distintos aspectos de la privacidad de las personas y que ambos tienen rating.

Por: Estefanía Brid 
Estos programas tienen al parecer un objetivo altruista: el de ayudar a los demás. En el caso del reality de El Trece, colaborar con sus participantes a que logren una salud que perdieron. Y, en el caso del talk show, resolver ciertas situaciones de la vida personal de los participantes, que se plantean emisión tras emisión.

Pero la contrariedad de estos dos programas es que en algunas ocasiones traspasan el límite del buen gusto y del objetivo altruista. Tanto Cuestión de peso, en mayor medida, como Los unos y los otros, usan la publicitación de lo privado, muchas veces de manera extralimitada, para cumplir con el único aparente objetivo de un programa de televisión: el rating.

Aunque se encuentran dentro de lo que se denomina “programación de servicio”, para Cuestión de peso y Los Unos y los otros el fin justifica los medios. Y los medios van desde la exposición de la vida privada más íntima, hasta la morbosidad en su máxima expresión. Si bien el fin último es una buena causa, las formas buscan un golpe efectista ligado a la emoción, a la impresión e incluso al rechazo.


Son programas instalados ya en la televisión actual, con varias temporadas emitidas y con dos conductoras “todo terreno”, que se manejan entre la dulzura y el reto a los participantes. Tanto Claribel Medina como Andrea Politti son imagen representativa de estos formatos.

Cuando vemos este tipo de programas nos vienen a la mente varias preguntas. ¿Es necesario el golpe bajo? ¿Qué credibilidad tienen? ¿Realmente tienen un objetivo de servicio? Abundan las contradicciones, pero el rating no varía. El voyeurismo vende, y cuanto más morboso es, vende más.


Pero es necesario además, comenzar otro tipo de planteo. Estos programas no son considerados reality shows de la talla de Gran Hermano o El Bar, entre otros que han pasado y se han destacado por las peleas mediáticas.

Cuestión de peso y Los Unos y los otros se dicen llamar programas de servicio, es decir, productos televisivos que tienen como fin ayudar a las personas que participan. Si creemos en que estos productos son genuinos y no “guionados”, pero al verlos recordamos más el efecto morboso, televisivo, antes que en el objetivo mismo que es ayudar al que lo necesita….llegó el momento de un replanteo. La credibilidad será otra discusión…

"Breaking Bad", una serie que pasará a la Historia

Hace unas semanas finalizó una de las series dramáticas más importantes de la televisión: Breaking Bad. Producida por el canal AMC y emitida en América Latina a través del canal AXN, la ficción tuvo cinco temporadas.

Por: Juan Pablo Martínez

Calificarla como una ficción que pasará a la historia no es ambicioso. La repercusión internacional generada alrededor de ella, el eco en redes sociales, las segundas y terceras pantallas en Video On Demand convierten a esta serie en una de las más relevantes de los últimos años.

Breaking Bad partió de una premisa muy simple. ¿Qué es lo que lleva a un hombre común y corriente a convertirse en una mala persona? ¿Cómo es el proceso por el cual un hombre puede oscurecerse sin ser consciente de que lo está haciendo? ¿Cuál es el camino a través del cual alguien cree que está construyendo, cuando en realidad está destruyendo?

Para esta premisa se eligió un marco perfecto y metafórico: la química. Ella es cambiante, igual que el protagonista principal.


La historia parte del momento en que Walter White, un profesor de química subestimado e introvertido de 50 años, con problemas financieros, un hijo adolescente discapacitado y otro por nacer, se entera de que tiene cáncer terminal inoperable. No tiene forma de pagar su tratamiento, su mujer no trabaja, y la única forma de poder brindar seguridad a su familia una vez que ya no esté es haciendo un capital produciendo drogas anfetaminas.

Los guionistas plantean un personaje tan sólido en todas sus aristas que, aunque uno sabe que lo que va a hacer está mal, el público se solidariza con su cometido y lo acompaña en el proceso. Sin embargo, lo que viene después es un camino de causas y consecuencias, que involucra muerte y destrucción, arrastrando al personaje hacia un infierno en el cual el público progresivamente va perdiendo la empatía por el mismo, al tiempo que genera cada vez más atracción.

Desde Los Sopranos (una serie dramática muy parecida en tono pero muy diferente en desarrollo) no se veía en la televisión un antihéroe tan fuerte como el de Walter White. Un personaje al que se quiere a pesar de sus malas acciones. Pero hay una diferencia importante entre ambos: Tony Soprano, más allá de ser un criminal, casi nunca rompe sus valores morales, lo cual generaba en el público cierta admiración. Walter White los rompe todos: no tiene límites, al punto de transformarse en un ser despreciable, comparable a un monstruo humano. Y, a pesar de ello, igual sigue siendo atractivo, ya que la audiencia quiere ver hasta dónde llega.


En un momento en que el narcotráfico y la violencia están en la agenda internacional, Breaking Bad presenta un universo más apropiado con la realidad. No muestra la historia del típico narco mejicano, oscuro y sucio con ametralladoras, sino a un americano promedio, soportado por grandes corporaciones que utilizan la fachada de negocios legales para la comercialización de estupefacientes a nivel internacional. Y, con ello, las consecuencias que eso trae para miles de personas.

Walter White no va sólo al infierno, sino que arrastra con él a todo su entorno: a los cercanos a su entorno, a los consumidores de lo que produce, al entorno de los consumidores, etcétera. Todo es “causa y consecuencia”, en donde los puntos se van uniendo negativamente y una desgracia conduce a otra.

En síntesis: las drogas no generan sólo víctimas en los consumidores y en quienes la producen. Hay una cadena de daños colaterales sin medida, que termina afectando y destruyendo las vidas de millones de personas en todos los ámbitos. El personaje de Walter White es una perfecta metáfora del egoísmo social, la ambición sin límites, la vanidad, y el mal que se desprende de todo ello.


La serie, además de su condimento dramático, pone sobre la mesa una problemática que aún no llega a dimensionarse, y que son las drogas del presente y futuro: las fabricadas. Ya no es necesario tener el suelo apropiado para sembrar las pastas que sirven de base para los estupefacientes, como son la cocaína, marihuana o amapolas. Las nuevas drogas son 100 % químicas, tienen un costo de producción más bajo, generan ganancias más altas, se pueden cocinar en cualquier lugar, y son varias veces más perjudiciales que las tradicionales.

Esta es la razón por la que no es ambicioso decir que Breaking Bad es una de las series dramáticas más importantes de la historia de la televisión. Por su estructura dramática, por su temática, por su reflexión social y su advertencia a futuro. Va a pasar un tiempo para que el público deje de hablar de ella.

lunes, 7 de octubre de 2013

"Gabriela Fabbro, la televisión en un cruce de miradas" (Diario La Nación)

Compartimos una entrevista realizada a la Dra. Gabriela Fabbro, Directora del Observatorio de la TV, por el Suplemento Enfoques del diario La Nación (6 de octubre de 2013).


viernes, 6 de septiembre de 2013

"Periodismo Para Todos", el viejo y nuevo "Showmatch"

En un año electoral, y con la ausencia de quien fue por ciclos el líder indiscutido del prime time, la televisión muta y los roles pasan a ser ocupados por nuevos actores: el periodismo-humor alcanza picos de rating y define la agenda semanal de los medios.

Por: Javier Bruggia

“Marcelo Tinelli no vuelve a la pantalla chica”. Con esa impactante noticia comenzó el 2013 para la industria televisiva que, a pesar de haber cambiado alguna de sus dinámicas, se supo acomodar ante la ausencia de uno de sus más importantes protagonistas.

A pesar de que muchos creían que la ficción, con Sebastián Ortega como principal referente, asumiría el compromiso de ocupar ese vasto espacio en la televisión argentina, fue Jorge Lanata quien se erigió como el insospechado reemplazante de Tinelli. Si fueron los televidentes quienes lo eligieron como tal, forma parte de un debate todavía no resuelto. Sí, no caben dudas de que Periodismo Para Todos ha sido elegido por la propia televisión como el "viejo nuevo" ShowMatch.



Lo viejo, lo nuevo y lo eterno

Lo viejo: el contexto y la influencia del conductor

Ante un escenario similar al que precedía las últimas elecciones legislativas de 2009, la Política se viste de gala y se inserta en el mundo de la televisión, en lugares no acostumbrados, lejos de los programas periodísticos. En aquel año, Tinelli recicló “El Gran Cuñado” y lo transformó en una poderosa ventana para que los políticos se muestren “más humanos” ante millones de personas. Algunos incluso lo supieron aprovechar. Actualmente, se debate si el programa de Tinelli fue un factor clave en los resultados que alcanzó Francisco de Narváez en esas elecciones.

Hoy, Lanata retoma la fórmula Política-Humor para acercar, no a los protagonistas, sino lo que hacen los protagonistas, para que sea más “televisivo” y asequible para toda su audiencia. Ambos programas tomaron la imitación de políticos para ironizar y exagerar los aspectos negativos (y, por qué no, positivos) relacionados  con cada uno. En “El Gran Cuñado”, solía mostrarse un De La Rúa perdido y aislado, en contraposición de un de Narváez cálido y proactivo. Ahora, en Periodismo Para Todos vemos una Cristina autoritaria y un Aníbal Fernández obsecuente.  Pero, al igual que en los sketchs de Tinelli, no todo es crítica: Mahatma Scioli es el personaje optimista que se sobrepone a todas las dificultades que le instalan desde el Gobierno Nacional.

Por otro lado, ambos programas llegaron a definir la agenda mediática. Como una usina de contenido, nutren a un amplio espectro de programas que toman los temas de más impacto para analizarlo, ya sea desde lo periodístico o desde el chimento.



Lo nuevo: la investigación y el editorial cívico

El núcleo de Periodismo Para Todos no es el humor, sino la investigación periodística. Eso es quizás lo más novedoso. Con tono de denuncia, el equipo periodístico del programa destaca por los informes que publican, de los cuales la gran mayoría terminan dirimiéndose en la Justicia, e impactan directamente en el grado de aceptación social de los implicados y en la opinión pública. Por eso, el periodismo pasó a estar en el centro de la escena. Es la nueva estrella del equipo. Tanto es así, que incluso la pelea entre periodistas pasó a ser parte del contenido de los programas.

Además, en PPT hay una fuerte bajada editorial en contra del gobierno actual, en concordancia con las investigaciones presentadas y con el canal donde se emiten. Resulta muy difícil separar el programa de su contexto. PPT se convirtió en la vanguardia del Grupo Clarín en esta pelea que enfrenta al Multimedio con el gobierno. En sus monólogos, Lanata excede sus labores periodísticas para definir una postura e invitar a los televidentes a que reflexionen sobre qué es lo que tiene que hacer a la hora de votar, de juzgar a ciertos políticos y de tomar posición ante ciertos temas.

Lo eterno: "salmón" + "ensalada" = Actualidad + Entretenimiento

Periodismo Para Todos es el viejo nuevo ShowMatch, con similitudes y diferencias que lo convierten en uno de los programas más vistos e influyentes de la televisión argentina. Durante una reciente entrevista en su programa Animales Sueltos, Alejandro Fantino explicó: “La fórmula que usa Lanata es inteligente. La gente se cansa de comer salmón todos los días. De vez en cuando quiere un poco de ensalada”.  El salmón es lo periodístico, las investigaciones, la denuncia, el editorial. La ensalada: las chicanas entre periodistas, Leo Fariña, “la sueca”, “Timerpunk” y compañía. La ensalada da rating, impacto y repercusión. El salmón es lo que leemos en los diarios al día siguiente. Es lo que influye en el clima social, repercute en la política y muchas veces termina resolviéndose en la Justicia.

"Aliados", un homenaje a Romina Yan

"Aliados" representa a una nueva Cris Morena, quien, tras el dolor de la muerte de su hija Romina y tres años después de su último éxito “Casi Ángeles”, vuelve a la pantalla con una propuesta que promete mucho. El nuevo proyecto forma parte de una transición espiritual y emocional que está enfrentando la productora, a lo que ella describe como lo más verdadero que hizo en su vida y sin lo cual no habría podido resurgir nunca.

Por: Rocío Zorzenón

Aliados trata sobre un mundo devastado por la pobreza, la guerra y la lucha por los recursos naturales. La sociedad enfrenta el fin de la humanidad, en la cual el universo se encargará de reunir a seis jóvenes, cada uno con personalidades muy distintas, llenos de defectos y problemas. Ellos serán los encargados de salvar a la humanidad por medio del amor. Son jóvenes perdidos, pero serán invadidos en cuerpo y alma por seis “enviados de luz”, que se encargarán de buscar lo mejor en cada uno de ellos. Le enseñarán del amor, la amistad y la música, convirtiéndolos en líderes positivos para salvar al mundo. La convivencia será fundamental, necesitarán convertirse en aliados. El énfasis no está tanto en el tema sobre las almas que invaden otros cuerpos, sino en el amor que éstas almas traen y cómo el ser humano está hecho de piezas de otros, en este caso de seres que se han ido pero que viven en nuestro recuerdo.


“Me estoy ocupando de tratar de seguir averiguando para qué, más que por qué, y Aliados es un para qué”, le contó Cris Morena a Susana Giménez en el programa previo al estreno el 26 de junio, y confesó de dónde viene el logo: “Me dije a mí misma que el logo de Aliados tenía que estar entre los dibujos de Romina. Empecé a buscar y encontré un dibujo con dos seres de luz unidos que forman un corazón; lo dibujó en 1998. Ella ya en ese momento se daba cuenta de cosas que yo recién veo”.

Esta vez, el destinatario no es sólo el público juvenil, que siempre estuvo unido a sus  proyectos, sino que Cris Morena se arriesga a un horario diferente. Aliados es una producción juvenil en una franja horaria de prime time familiar, todos los miércoles a las 21 horas. El formato es pionero en Argentina, ya que también se presentan webpisodios de jueves a domingo por la página oficial de Telefe, a las 20 horas. Se trata de adelantos que no superan los 10 minutos y que contribuyen al desarrollo de la historia.



Con la transformación de la televisión, la producción de Cris Morena Group se adaptó y buscó nuevos horizontes en busca de audiencia. Sus proyectos siempre fueron vendidos al exterior, ahora el nuevo desafío de Aliados es ser 2.0 y adaptarse a Internet. ¿Logrará captar a un público familiar o se quedará con el público juvenil a pesar de la franja horaria? Con una temática tan particular, el público adulto encuentra en Aliados tramas complejas y  personajes que con el tiempo se vuelven antipáticos, lo que lleva a un producto difícil de adaptar al horario y al formato que busca la productora.

Aliados busca un mensaje novedoso y diferente, espiritual, pero también es un proyecto que muestra mucho la vida personal de Cris Morena, algo no muy visto en sus trabajos anteriores más que por la actuación de sus hijos.  Los nombres de sus nietos están presentes en los aliados; son señales que describen y que además, los puso su hija Romina. Las canciones están escritas por Cris Morena y Romina es su fuente de inspiración. Aliados habla de nuevas oportunidades, inclusive para los actores, que sólo dos son de Casi Angeles, mientras que todos los demás son chicos talentosos, pero que nunca habían aparecido en televisión.

"Aliados es una manera de decirle a la gente que no estamos solos porque no podemos estar solos. No somos seres que puedan estar solos. Necesitamos abrir nuestro corazón a los demás, ser compasivos y amorosos. Estoy profundamente convencida de que lo único que puede salvar al mundo es el amor. Un aliado es quien te apoya incondicionalmente en todo, y que a pesar de lo que pase, siempre va a estar con vos, en las buenas y en las malas. Un aliado es el que cuando está junto a vos, no son dos, sino uno”, manifestó la productora y agregó: “es el despertar más increíble que te puedas imaginar, un atardecer mágico de mi vida, mi mejor versión, mi síntesis, mi núcleo”.

"CQC", otra vuelta de tuerca

Si creíamos que "CQC" era un formato que ya estaba “gastado”, este año nos sorprendimos con su vuelta de tuerca: cambió ironía y agresividad por humor.

Por: Estefanía Brid

Acostumbrados al uso de la ironía en todas sus formas, pensamos que el “nuevo” CQC iba a transitar ese mismo camino. Sin embargo, la incursión de un Roberto Pettinato en su mejor estado televisivo le dio un aire fresco al programa. CQC dejó un poco de lado la ironía como herramienta principal para usar el humor como leitmotiv de las emisiones.


Y en mi opinión, fue un acierto. CQC se convirtió en un programa menos agresivo, y más ameno a la hora de mirarlo. Quizás los que estaban acostumbrados a la era Pergolini piensen que este CQC es más naif y menos jugado. Pero a los que estamos cansados de la agresividad en la televisión, este CQC nos gusta más. Nos hace reír sin perder esa cuota característica del programa, la que también nos gusta, esa que denuncia, que deja en evidencia a los políticos que nos gobiernan y a los que no.

También tenemos que aceptar que este CQC se “farandulizó”. Muchas de las notas que se emiten en el programa tienen que ver con los famosos y con la relación en el mundo del espectáculo. Incluso su sección de entrevistas (7 de negro) está destinada a eso. Sus invitados son personas del mundo de la farándula, del espectáculo o de lo mediático.

Pero a pesar de esto, el “nuevo” CQC acierta con notas más interesantes a las que estábamos habituados. Si bien mantiene su “acidez” con las típicas crónicas a políticos y la “toma de pelo” a famosos, pone al aire temas de actualidad que nos interesan a todos.


Además, incursiona en temáticas que, si bien no son de actualidad, sí son de interés público. Esto enriquece sin duda al programa, que deja de basarse en la “chicaneada” para dar algo más de lo que solíamos ver tanto en la era de Mario Pergolini como en la  Ernestina Pais.

Nuevas secciones, abordaje de la actualidad y sobre todo HUMOR es lo que el “nuevo CQC” nos brinda en la pantalla. Claramente otra vuelta de tuerca a un formato que pensábamos que ya estaba agotado…

jueves, 5 de septiembre de 2013

Un año sin grandes éxitos ni grandes fracasos para la TV argentina

Ante la baja del encendido de la TV abierta, los canales argentinos procuran volver a los contenidos familiares. En horario central, Canal 13 y Telefé apuestan a la ficción. América, a los programas en vivo. Susana Giménez, Mirtha Legrand y Cris Morena: los regresos más esperados.

Por: Juan Pablo Martínez

Canal 13 arrancó con el estreno satisfactorio de Solamente vos, la tira protagonizada por Adrián Suar y Natalia Oreiro, en la que se recupera la esencia de Grande pa, con la mezcla de estilo de otras ficciones de Pol – ka. El canal también estrenó la esperada Farsantes, concebida inicialmente como unitario pero luego, ante la salida de Showmatch de la programación, fue convertida en tira para llenar el espacio de las 22.30 hs.

Por ese entonces, Telefe preparaba una remake de la propia Grande pa con Gustavo Bermúdez, que  finalmente fue postergada debido al éxito y similitud con la ficción de Adrián Suar. Sin embargo, estrenó en abril su gran apuesta de horario central: Los vecinos en guerra, una tira producida por Underground, que buscó  mantener cautivo al público de Graduados.



Telefe también estrenó Celebrity Splash, programa de concursos de lanzamientos de famosos a una piscina, con la marca de conducción de Marley detrás, y con el cual tuvo un rendimiento aceptable.

Peligro, sin codificar, programa de humor conducido por ex integrantes de  Showmatch, pasó de América a la pantalla de Telefe con buena repercusión. Inicialmente pensado para emitirse sólo los domingos, frente a los buenos resultados el canal lo programó también durante la semana, en horario central.

América continuó con su estrategia diferenciadora de tener programas en vivo. La novedad de horario central fue Intratables, programa de resumen del día que América estrenó en el verano, y siguió durante todo este 2013 debido a sus buenos resultados de audiencia.



2013, año de regresos

La vuelta de Susana Giménez y recientemente Almorzando con Mirtha Legrand, ambos no en formato diario sino semanal, también fueron parte de la novedad.

Y, como parte de los regresos, aparece el de la productora de programas para adolescentes Cris Morena. Luego de dos años ausente de la pantalla chica debido a su tragedia personal, la vuelta de ella con una ficción adolescente generaba mucha expectativa en el público familiar, y que se veía alimentada por la nueva dinámica de su emisión. A diferencia de sus otras realizaciones que fueron en tira, Aliados, su nueva producción, fue pensada para ser emitida una sola vez por semana en horario central en Telefe. A la par de las nuevas formas de consumo del público, el resto de los capítulos se emite durante la semana por Internet. Con formato de  “webisodios” de 7 minutos, siguen y complementan la historia, hasta emitirse el siguiente capítulo por televisión abierta.


En 2013 se dio un fenómeno que viene sucediendo en los últimos años, no sólo en Argentina sino en muchos lugares del planeta. El encendido en televisión abierta bajó considerablemente. El programa más exitoso del año fue Periodismo para todos, logrando en sus programas picos de 22 o 23 puntos de rating promedio. El segundo éxito es Solamente vos, con un promedio de 17 puntos, y Farsantes, manejando promedios similares.



Estos números hoy día son éxito en televisión, cuando hace 3 o 4 años hubiesen sido un fracaso. En 2004, Los Roldán llegaron a marcar entre 35 y 40 puntos en sus emisiones. Hace sólo 4 años, Valientes hacía entre 28 y 30 puntos de rating. Malparida, 24 y 25. El año pasado Graduados marcaba entre 22 y 24 puntos diarios. La baja del encendido en este 2013 es clara.

2013 es un año de baja de encendido, de una audiencia más repartida entre los canales. De programas aceptables y otros no tanto. A diferencia de otros años en donde la televisión marca los comentarios del día siguiente, este 2013 estamos frente a una televisión más fría. Y no es sólo la ausencia de Marcelo Tinelli. El público está cambiando sus hábitos de consumo, y claramente la televisión local no está entre las preferencias. Puede decirse que por primera vez en muchos años, en este 2013 no hay grandes éxitos, y tampoco grandes fracasos.

miércoles, 28 de agosto de 2013

"El Observatorio de la Televisión asegura que el 43% de la información en noticieros es violenta" (La Plata Noticias)

Gabriela Fabbro, Doctora en Comunicación Pública y directora del Observatorio de la Televisión Universidad Austral, habló en Radio La Plata (FM 90.9) sobre la actualidad de la televisión argentina y afirmó: “Yo creo que el noticiero periodístico es en donde más se puede ver la violencia. En todos los noticieros del 100 por ciento de noticias, el 43 por ciento es de violencia”.

En este sentido explicó que si bien “las noticias existen, lógicamente, el tópico más recurrente hoy es la violencia”. Además sostuvo que “hay también algunas violaciones del lenguaje y escenas que son violentas desde otra perspectiva, como en la duración también, que es la violencia sostenida en el tiempo, hay como un estiramiento de la violencia”.

Fabbro manifestó que “nosotros en el Observatorio, que hacemos análisis de televisión abierta, vemos que claramente ha habido una discusión de temáticas nuevas, que ha sido muy positivo”.

Asimismo afirmó: “Hay temas que hoy están desarrollados desde todas perspectivas, de campañas públicas, de temáticas tocadas por los noticieros, que incluso hasta tienen espacios especiales para estos temas. Se ha enriquecido en este sentido también”.

“En cuanto a programación infantil no podemos decir lo mismo, yo he tenido reuniones con Suar y el me dijo que ‘tampoco le llegan tantas propuestas infantiles’” expuso la directora del Observatorio.
En tanto, remarcó: “Efectivamente desde el 2009 ha habido modificaciones muy positivas en cuestiones tan formales como indicar cuándo termina el espacio publicitario, hasta en cumplimiento de horarios”.

“Ahora hay nuevos productores de contenidos, se han ampliado, y la ficción ha sido la más enriquecida por estos nuevos productores de contenidos. En Canal 7 ha habido productos interesantes que hacen que la tele se haya diversificado”, identificó Gabriela Fabbro en Radio La Plata (FM 90.9).

Por otro lado destacó que “desde el punto de vista de la enunciación de la Ley es también absolutamente positivo, si uno ve uno ve el porcentaje que debe haber de programación nacional de un canal lo primero que piensa es ‘qué bueno’”. Sin embargo señaló que “todavía, en algunos aspectos, hay un desfasaje entre la intención de la Ley y las prácticas que hacen que eso sea factible”.

jueves, 25 de octubre de 2012

Los secretos del éxito de "Dulce Amor" (Telefé)

¿Cómo una simple telenovela pensada para la tardes de Telefé pasó a ser uno de los programas más vistos del prime time argentino (23 horas) y apoyándose, además, en una de las formas más puras del género de la telenovela? 

Por: Alfredo Solari

Es indudable que la televisión argentina, al igual que la del resto del mundo, no es la misma que la de las últimas décadas. El tiempo pasa y con él se presentan los cambios, las evoluciones, las mutaciones, y hasta los retrocesos. Nunca nada queda igual. Nunca nada vuelve a ser lo de antes. Cualquiera diría que allí radica el éxito. En el cambio, en la sumatoria de elementos y en que la repetición por sí misma sería la clave del estancamiento y el fracaso.

Pero siempre hay excepciones. Excepciones de esas casi impensadas. Una de ellas tal vez sea Dulce Amor. 

Esta novela estrenada el 23 de enero de 2012 está escrita por Quique Estevanez, Marcelo Nacci y Laura Barneix. Dirigida por Mauro Scandolari y Hugo Alejandro Moser, irrumpió rápidamente, no sólo en las casas de los argentinos, sino también en los primeros puestos de las planillas de raiting. Con sorpresa para muchos, no solo compitió par a par con el ciclón de Showmatch, sino que en varias oportunidades superó los números de este imbatible de los últimos años.

La pregunta es: ¿Cómo una simple telenovela pensada para la tardes de Telefé pasó a ser uno de los programas más vistos del prime time argentino (23 horas) y apoyándose, además, en una de las formas más puras del género de la telenovela? 

El argumento versa sobre la vida de las hermanas Bandi, dueñas de una fábrica de golosinas muy famosa. Ellas enfrentan uno de sus peores momentos. Victoria (Carina Zampini) está al frente de la empresa y es novia de Lorenzo (Segundo Cernadas), el hombre que no hace otra cosa que trabajar para que se caiga el imperio. Sin embargo, las vueltas de la vida hacen que Marcos (Sebastián Estevanez), un ex corredor de autos, se convierta en el chofer de esta mujer sin alegría. La llegada de este hombre a la familia cambiará el destino de las Bandi, en todos los niveles posibles, incluida Elena (María Valenzuela) madre de las hermanas.

Julián (Juan Darthés) es amigo del alma de Marcos; juntos dedican cada hora libre a preparar el auto de carreras que corre Marcos. Cuando el cierre imprevisto del taller en el que trabajan los deja en la calle, Julián sigue los pasos de Marcos y se convierte en chofer de la hermana de Victoria, Natacha (Calu Rivero) , una hermosa mujer quince años más joven, que lo volverá loco y generará varios problemas en su matrimonio con Gaby (Laura Novoa).

Los ingredientes son los convencionales del género y todos están presentes.

El melodrama es la característica principal de toda telenovela. Este es la exageración burda y tosca de los aspectos sentimentales y patéticos de los personajes, que a su vez están fuertemente divididos entre los moralmente buenos y los malos. Ya en los inicios de este formato esta división a sus vez generaba otra asociación, hoy ya establecida como obvia: los malos son los “ricos”, y los buenos los “pobres”. Estas simplificaciones de la realidad son prácticamente presencia obligada en toda novela que se precie de serlo, siempre y cuando estemos refiriéndonos al modelo clásico.

El secreto es otro de los grandes ingredientes. ¿Qué ocultan los personajes? ¿O mejor dicho que no ocultan? Ese secreto es el elemento generador de la acción. Conocerlo hace que los personajes actúen, que Victoria quiera conocer la verdad que ocultó durante años Elena, su madre. Y esa verdad tiene que ver con su padre, con su origen, con la búsqueda de la identidad. Esto último es el otro gran condimento de esta y de todas las telenovelas. Es esa búsqueda la que hará que conozca a Marcos y seguramente el acercarse a la verdad genera las confusiones propias que impedirán que ese gran amor no logre concretarse nunca…, por lo menos no hasta el último capítulo.

Estas no son novedades. La repetición temática y de recursos narrativos es lo que hace que gran parte del público minimice el género. Pero también es lo que logra capturar a los fieles y numerosos seguidores que lo consumen, en parte, por el placer de la repetición estética y temática propia de estos programas, que no hacen otra cosa que recuperar y actualizar las pasiones universales de los cuentos de las princesas ancestrales.

Si todo esto no es una novedad ¿Cuál es la novedad en este caso? Justamente esa: que la “no” novedad sea el éxito.

Desde mediados de la década del noventa, la telenovela comenzó a sufrir cambios radicales, tanto en sus temáticas como en su estructura narrativa. La llegada de la neotelevisión trajo consigo la hibridación de todos los géneros televisivos e hizo lo propio con este. Ya no alcanzaba con el público femenino de la tarde. Había que ir por más. Conseguir y atrapar a otras audiencias y así poder recuperar más rápidamente y efectivamente los altos costos de producción que implicaba producir un ciclo de estas características.

Los primeros ejemplos los brindó el clan del Boca con Celeste, Antonella, Celeste siempre Celeste, Perla negra y otros muchos éxitos, todos producidos por Raúl Lecuona en Sonotex. Al melodrama puro se le comenzó, tímidamente, a incorporar pasos de comedia. Siempre relacionados a personajes secundarios. Poco a poco fue creciendo hasta que la comedia se presenta ya incorporada a la estructura narrativa de esta nueva ficción hibridizada. La actualidad también se trasformó en eje temático de distintos ciclos. El Sida, la donación de órganos y hasta los desaparecidos se incluyeron dentro de los conflictos de las nuevas telenovelas.

La segunda, y muy importante, etapa de cambio e hibridación se plasmó con las producciones de Pol-Ka. Tal vez aquí el camino fue inverso, pero con la llegada a un mismo destino. A las comedias costumbristas de esta productora se les fue incorporando el melodrama y lo sentimental creando así un sello propio y un nuevo género, al que pocos podrían describir como telenovelas, pero que contienen grandes características de éstas. Gasoleros, Son Amores, Valientes y muchas otras son ejemplos de estos cruces que fueron la continuidad de esta contaminación genérica.

Los géneros cambian, y los públicos se adaptan a estos cambios. No solamente se adaptan, sino que comienzan a demandarlos. A las historias amorosas se les sumó el suspenso, el policial, la comedia en todas sus formas, y hasta el terror, aunque este último intento quedó trunco (Lobo, Canal 13, 2012). Ya no sólo las amas de casa consumen la telenovela. Los adolescentes y los hombres son fieles seguidores de estos ciclos, muchos más de aquellos ubicados en el prime time de la grilla de programación.

Dulce Amor recuperó los valores propios de la casi olvidada telenovela clásica. Volvemos entonces a la pregunta inicial. ¿Cómo se transformó en un éxito? ¿Es su calidad artística y de realización el secreto? Seguramente no.

Su fidelidad por recuperar las características de las primeras telenovelas se presenta hasta en sus vicios. No son los rubros técnicos por los que se destaca. La escenografía es básica. No hay un planteo novedoso ni en lo estético/estilístico ni en lo dramático. Es decir, en la relación de los espacios con el drama, la acción, el conflicto. Está viciado de lugares comunes e inverosímiles. Un ejemplo de esto es la casa de Isabel (Georgina Barbarossa), la madre de Marcos. Se plantea como la típica vieja casa de barrio, con características propias de un conventillo sui generis. La pulcritud manifiesta el artificio, estética que podía perdonarse hace 20 años con las paredes realizadas con bastidores de madera, típicas de la televisión de los ochenta, pero que en pleno 2012 genera un distanciamiento con lo esperable.

La iluminación tampoco tiene un desarrollo ni estético, ni realista. Simplemente quita oscuridad a la imagen.

Los textos se tornan lentos y repetitivos. Es verdad que esta es una de las características de los guiones de este género. Se presentan de este modo para dilatar el avance de la acción y así sostener el conflicto principal y los derivados de éste, hasta el final del ciclo. La falta de conclusividad define, en parte, a estos programas, pero en este caso el recurso se agota en sí mismo y no encuentra formas artísticamente valiosas para disfrazar la repetición.

Por momentos parecería haber errores de casting. No se puede negar el talento de gran parte de los actores convocados para este ciclo. Pero algunos de ellos parecen no ser la mejor opción para encarnar algunos de sus personajes. O tal vez la falla, si es que la hubiere, está en la dirección. Entre las figuras destacadas de este elenco se pueden nombrar a María Valenzuela, Arturo Bonin, Jorge Sassi, Georgina Barbarossa, Laura Novoa y hasta la talentosa, pero dejada de lado, Graciela Pal. El personaje de Valenzuela, Elena, a priori parecería ser la clásica villana de las tiras. Pero este personaje se ve desdibujado ya que su roll no encuentra lugar dentro del drama. Es sólo la excusa del secreto que encierra la búsqueda de la identidad de Victoria. Sassi compone un tierno mayordomo fiel y devoto a la familia, pero sus amaneramientos rondan lo grotesco. Georgina Babarossa vuelve a mostrarse como la excelente comediante que es, pero su personaje no encuentra un lugar dentro del juego de los conflictos, además de presentarse como una ama de casa de barrio que de barrio sólo tiene el vestuario. Su imagen remite mas a una madre de clase media alta, personaje que encaro con excelencia artística en Ciega a citas, que a la cebadora de mates del barrio de la fábrica de golosinas.

Es normal y esperable en las telenovelas que los personajes secundarios y de reparto estén encarnados por grandes y talentosos artistas. No así los protagónicos que suelen dejarse en manos de las figuras del momento, muy convocantes, pero por lo general en crecimiento y desarrollo artístico, muchas veces aun no alcanzado.

Carina Zampini, a quien nadie puede negarle sus capacidades actorales, se sale del tipo aristocrático que pretende representar. Es de reconocer el desempeño de Darthes en su interpretación conservadora, pero efectiva y creíble de su personaje.

De esta manera excelentes actores no terminan de desarrollar la verosimilitud de sus personajes y la trama adopta ciertas caracterizas kirchs que no convencen desde lo artístico.

Hombres, mujeres, adolescentes y niños se exponen todas las noches a este nuevo fenómeno digno de análisis. Es un programa en el que confluye el fanatismo de los ciclos que se transforman en objeto de culto y la aceptación de las grandes masas que lo convierte en uno de los programas de más alto raiting del prime time argentino.

Como contara la vieja frase: para los fracasos sobran las explicaciones, los éxitos siempre son un misterio.

domingo, 30 de septiembre de 2012

“En terapia" es un formato bastante particular que consiste en contar una historia diferente todos los días

¿Cómo transcurre el proceso de adaptación de un formato televisivo israelí a la idiosincrasia argentina? En el marco del ciclo de charlas de Argentores (“Un buen guión para una buena televisión”), la productora ejecutiva Verónica Alvarez (Dorimedia Group) y el director de cámara de En terapia (TV Pública), Alejandro Maci, explican las estrategias de adaptación de un guión que muestra un plano detalle de las sesiones de psicoanálisis.

Por: Carolina Roncarolo

¿Cómo surgió la idea original, en qué países se emitió la serie y cuántas temporadas lleva?

Verónica Alvarez (VA).-  Creado por Hagai Levi en el año 2005, En terapia es un formato que se hizo en Israel; su título original es Betipul. Nosotros hablamos con el creador y nos contó una historia muy personal: él aterriza en esta historia por una serie de sucesos que fue atravesando en su vida. Creo que fue una búsqueda muy interna y personal del autor.

El formato tuvo dos temporadas en Israel y tres temporadas en Estados Unidos (HBO emitió en 2008 la primera temporada, 2009 la segunda y 2010 la tercera).

Finalmente, tuvimos la posibilidad de hacerlo en Argentina; de hecho, ya comenzamos a rodar la segunda temporada, de 40 capítulos. Adicionalmente, este año 2012 la serie se emitió en Canadá, Rusia y Brasil.

¿Cómo fue el proceso de adaptar el guión original?

(VA).- En terapia es un formato bastante particular que consiste en contar una historia diferente todos los días. La historia de cada personaje tiene un día de la semana específico: por ejemplo, todos los episodios transmitidos el día lunes están dedicados a una paciente en particular. De lunes a jueves se suceden cuatro relatos de vida de cuatro pacientes, y los episodios de los viernes se centran en el psicoanalista.

Tuvimos que adaptar 45 guiones. En principio, se hizo la traducción literal directa del hebreo al castellano. Luego, Esther Feldman y Alejandro Maci trabajaron en la adaptación de cuestiones culturales vinculadas con la idiosincrasia argentina.

Alejandro Maci (AM).- En todo proceso de adaptación de un guión hay un aspecto preexistente. Hay un aspecto sobre todo dramatúrgico, una red vincular, un universo de pertenencia que ya existe. Al mismo tiempo, al traerlo a nuestra realidad y, sobre todo, teniendo en cuenta la temática psicoanalítica (que tiene tanto arraigo en la Argentina, y particularmente en Buenos Aires), hay que tomar ciertos cuidados, porque todo se resignifica.

Por otra parte, en cuanto a los personajes, el universo que propone la serie nos interesa en cuanto a ciertos cortes de personaje con ciertas problemáticas y ciertos vínculos. Pero, al mismo tiempo, hay personajes que no podemos encontrar en nuestro medio sociocultural. Y entonces requieren de buscar aspectos que puedan configurar un personaje que para nosotros sea reconocible.

Por ejemplo, el personaje que hizo Germán Palacios (Gastón) en la versión argentina es un policía de elite de la GEOF (N. de la R: Grupo Especial de Operaciones Federales), y en la versión original es un militar, un piloto de guerra de un tipo de naves muy particulares que son de última generación, o sea, algo muy alejado para los argentinos que, en cambio, funcionaba perfectamente en Israel y en Estados Unidos, países que viven en guerra.

Al mismo tiempo, el guión original nos presentó problemáticas sumamente interesantes; con Levi tuvimos varias conversaciones y workshops durante varios días para decidir qué elementos de la historia podríamos utilizar para llegar a que nuestra audiencia pueda decodificar el mensaje y prolongar su proceso identificatorio con el personaje. Otro claro  ejemplo de ello fue el personaje de Ailín Salas (Clara), que en la versión original es una gimnasta olímpica, algo nada popular en la Argentina. Por eso llegamos a la danza clásica, que a través de ciertas figuras como Julio Bocca o Paloma Herrera, se ha popularizado en nuestro país, e ilustra el rigor, las dificultades y las presiones horribles que tiene que experimentar alguien que no está todavía en una edad para vivirlo.

Por otra parte, cabe destacar que estamos construyendo el espacio íntimo dentro de un consultorio, y esto requiere generar en el público una sensación de proximidad con la narración, o sea, que realmente tengan la sensación de estar espiando por el ojo de la cerradura.

Ha sido un programa de altísima demanda, porque esta “íntima intimidad” del consultorio fue construida (había más de 50 personas alrededor). Y, al mismo tiempo, uno tiene la obligación narrativa de generar ese espacio tan de a dos (o de a tres, en el caso de la pareja), que implica encerrarse en un cuarto y compartir con otro lo más escondido que uno tiene. Y eso genera un gran compromiso con los actores; fueron 15 horas diarias dedicadas al rodaje y hubo que conformar un equipo de producción muy sólido para lograr un producto verosímil.

¿Qué desafíos supuso televisar una ficción íntegramente centrada en el diálogo de unos pocos personajes?

(AM).- El formato tiene sus peculiaridades técnicas y es una apuesta de producción magnífica, porque podría haber “hecho agua” por todos lados. Porque requiere del público algo a lo que no está acostumbrado ni conoce: tiene que aprender con la serie un “manual de instrucciones” para poder seguirla. De hecho, en Argentina muchos canales bregaban por introducir esta serie, porque el “mundo psi” está muy arraigado en nuestro imaginario cultural. Pero, al mismo tiempo, había mucho recelo: en este mundo donde la gente tiene tantos problemas atencionales, ¿se podrá instalar y disfrutar un diálogo?

(VA).- Pensemos que es un formato que es media hora de conversación, sin cortes comerciales. En sí mismo, es un formato de interior. Prácticamente, no teníamos exteriores y eso fue una gran apuesta: ¿tendría nuestra audiencia la capacidad para estar media hora concentrada en lo que  sucediera, sin irse a buscar algo o hacer zapping?



¿Cuáles fueron las pautas pre establecidas inamovibles y qué licencias pudieron tomarse para adaptar este guión?

(AM).- Como mencionaba Verónica, hay un formato que implica ciertas reglas de juego preexistentes. Acá hay una historia de un terapeuta que se va desarrollando y que enhebra todos los capítulos. La serie comienza en un momento particular de la vida de este hombre que nosotros estamos contando y respetando a rajatabla: es un hombre que está en crisis conyugal; al cumplir 50 años entra en una crisis existencial con su profesión y con su familia. Al mismo tiempo, esto afecta su vínculo profesional con sus pacientes. Suponemos que es un prestigioso profesional que tiene muchísimas consultas, pero el relato sólo se centra en los cuatro pacientes que conocemos.

Todo eso se realiza en sesiones, y cada sesión de media hora es un episodio. Todo eso preexiste, junto a los personajes, que tienen cierta edad y cierta condición social… En la Argentina, el abanico terapéutico es amplio, es decir, este es un terapeuta que cobra cierto monto de dinero la hora, y en Buenos Aires uno puede atenderse por obra social con aranceles más económicos. No es el caso de este terapeuta, lo cual implica una serie de cuestiones sociales con respecto a quién va a ese consultorio.

Si la comparamos con la versión estadounidense emitida por HBO (In treatment), la historia es la misma. Sí hubo una cosa que tuvimos que cuidar mucho, y consistió en ciertos resabios conductistas de la terapéutica norteamericana y/o israelí, que nosotros tuvimos que modificar dado que aquí tenemos el “universo psi” tan próximo que ver al terapeuta casi dando consejos nos hubiese resultado muy poco profesional.

¿Cómo organizaron temporalmente la narración? ¿La media hora de duración de cada capítulo pretendió emular la duración de una sesión de psicoanálisis?

(VA).- La media hora de duración de cada capítulo no tiene que ver con la extensión de una sesión típica de psicoanálisis, sino con la instrucción de un formato. En Israel y Estados Unidos, las series no duran más de 26 minutos.

(AM).- Verosimilizamos con respecto a lo que podría suceder en un consultorio argentino. Básicamente, lo que importa aquí es que la construcción escénica pueda funcionar con un motor de suficiente vigor dramatúrgico. Hay una condensación dramatúrgica que tiene que ver con la tolerancia perceptual del cara a cara y la mecánica del contraplano. Pensemos en cuántos distractores se presentan cuando uno ve TV en su casa: luces prendidas, idas y venidas, el teléfono sonando… ¿cuánto demandamos del espectador? Entonces, podríamos decir que es una sesión de 50 minutos que dura 25.

Esto no es un documental sobre el psicoanálisis, es una construcción sobre el personaje del psicoanalista. Porque, de hecho, el personaje es Diego Peretti (Guillermo), no sus pacientes. Aunque, de pronto, en una sesión cada paciente adquiere relevancia singular. Esto implica sopesar dramatúrgicamente, no psicoanalíticamente.

¿Cuánto tiempo demoraba el rodaje de un capítulo?

(AM).- Sin exteriores, el rodaje demoraba una jornada por episodio. Con exteriores, demoraba lo que requiriera.

El diseño de producción tiene una gran ventaja para los actores: grabamos todos los capítulos seguidos por personaje (los nueve capítulos de Norma Aleandro, los nueve de Julieta Cardinalli, y así sucesivamente). De hecho, algunos personajes tenían escenas muy puntuales en exteriores que se agruparon para grabar en conjunto.

A la vez, la ventaja que presentó para los realizadores fue que nos permitió tener grandes actores invitados como pacientes, y por ende, grandes actuaciones: condensar el rodaje de una actriz como Norma Aleandro nos permitió adaptarse a su agenda y a sus honorarios. Hubiese sido imposible tenerla un trimestre.

Como todo, esto tiene sus ventajas y sus desventajas: la ventaja de la concentración y, al mismo tiempo, la desventaja de tener que rodar todo un ciclo en dos semanas. Y eso generó un abismo interior: ¿qué procesos debemos poner en marcha para trabajar en dos semanas un arco dramático que, televisado, durará un trimestre?

¿Por qué criterios se regirán para escribir los guiones de las siguientes temporadas?

(AM).- El formato tiene algo muy interesante y es que va renovando la mirada sobre el consultorio; cada temporada se puede exponer un nuevo abanico de casos clínicos, de pronto vamos viendo otros pacientes y otros horarios. Más allá de la historia central del psicoanalista, siempre habrá nuevos pacientes para analizar y ello implica nuevo material para futuras temporadas.

Realmente, parte de la originalidad de este formato es el modo en que sucede; es como si fuera un unitario por un lado, pero una serie porque se emite todos los días. De hecho, parte de la promoción que se hacía en Estados Unidos era “usted puede ver sólo los miércoles”, cosa que es en parte cierta y en parte no tan cierta porque, en realidad, hay una historia de un protagonista, que es el punto de vista del terapeuta desde el consultorio.

(VA).- Como es un formato, reitero que estaríamos siguiendo ciertos patrones. La historia madre es la del psicoanalista (por supuesto, si cambiamos el psicoanalista no tendríamos más En terapia), lo que cambia son los pacientes. Nosotros ya estamos rodando los primeros capítulos de una segunda temporada, y vamos a respetar los personajes de las segundas temporadas que ya se hicieron en Israel y Estados Unidos. La historia de la pareja de Leonardo Sbaraglia (Martín) y Dolores Fonzi (Ana) continuará, y el analista Guillermo (Diego Peretti) pasará de la supervisión al análisis. Si vemos que las historias de las segundas temporadas funcionan acá, es muy poca la adaptación que vamos a hacer.

Descargar entrevista completa a Verónica Alvarez y Alejandro Maci-En terapia (TV Pública)

domingo, 19 de agosto de 2012

"Todo es posible", y una TV con valores también

Como en los buenos viejos tiempos, con un mensaje positivo y una fusión de emoción y entretenimiento, Julián Weich retoma la apuesta de conducción los domingos por la noche.

Por: Gabriela Fabbro, directora del Observatorio

Mientras Tomás Yankelevich define su grilla de programación tras haber vencido a Canal Trece en la carrera por el rating el primer semestre del año, Telefé estrenó el 6 de mayo a las 21 hs, con picos de casi 17 puntos de rating, Todo es Posible.


Con Julián Weich en la conducción y Nathalie Pérez como co-conductora, este mix de géneros nos recuerda el éxito de cinco temporadas consecutivas de Sorpresa y media, por su conductor, su día y horario de emisión y su afán por cumplir sueños y sorprender a la gente. Asimismo, a Justo a Tiempo o a Trato Hecho, dos programas de entretenimiento y juegos que también condujo el conductor argentino en los últimos años.

Desde 1991, Julián Weich está latente en la pantalla. Sin importar en qué canal trabaje, mantiene un coherente perfil con la clase de programas en los cuales participa. Aquel conductor que se comprometía allá por el año 1993 con Un sol para los chicos de Unicef, casi veinte años después flamea la bandera de los sueños, las sorpresas, y el entretenimiento, combinados en un programa de emisión semanal destinado a toda la familia argentina.

El programa cuenta con cuatro secciones, las dos primeras se asocian al entretenimiento, las dos restantes a la emoción:
  • “3 x 3”: dos o tres participantes, elegidos al azar, deberán repartir 3000 pesos a su gusto en menos de 3 horas. El dinero se divide equitativamente entre gente de la calle, un vecino y un amigo del participante. Por teléfono, la gente votará al participante que haga un uso más “creativo” del dinero. El elegido gana una cifra de ronda los 10.000 pesos.

  • “Verdad o verdura”: el juego incluye a los 50 participantes presentes en el piso. Las respuestas correctas sumarán dinero en el pozo. Tras una primera ronda, quedarán elegidos los 8 participantes que más respuestas correctas hayan tenido. De allí eligen a 2, que competirán por conquistar el pozo final.

  • “El mejor día” consiste en homenajear a un “ciudadano ilustre” o a un vecino reconocido por sus pares, su familia/amigos, sus vecinos, y hacerle pasar “el mejor día de su vida”. Normalmente el programa finaliza con la culminación de ese día y el encuentro del homenajeado con sus afectos.

  • “Cadena de favores”: una persona que en algún momento de su vida fue receptora de algún favor, por ejemplo la donación de órgano, contacta a aquella persona que le hizo el favor para agradecerle. De algún modo, para “devolver el favor recibido”, realiza una buena acción para otro y/o la sociedad.

Detrás de este programa semanal existe un fuerte trabajo de pre producción: viajes, variedad de locaciones, exteriores, scouting de participantes, tiempo y dinero invertido.

No obstante, en la televisión, los tiempos del aire no son los mismos del cable. Si bien la edición de los clips y las notas es impecable, las cuatro secciones no están bien definidas en la práctica y la estructura del programa es desordenada y poco clara para el televidente. De hecho, el programa no tiene una línea limitada. En las primeras ediciones, las secciones emotivas ocupaban la mayor parte del programa, mientras que en la actualidad prevalecen las de entretenimiento.

De todos modos, al margen de las críticas al programa y del manifiesto desinterés que tiene Weich por las mediciones y la popularidad, Todo es Posible entretiene y refleja historias de vida positivas. Y, aunque el formato sea reiterativo y por momentos confuso, la televisión necesita más de esto: solidaridad y diversión. Sólo resta un pequeño ajuste de tuercas.

"Graduados", la revelación 2012

Después de años de liderazgo indiscutido, Showmatch comenzó a perder audiencia y fortalecimiento frente a un programa de la competencia sin demasiadas pretensiones: Graduados, una tira producida por Underground que se convirtió en un éxito que fue creciendo a través de los meses.

Por: Juan Pablo Martínez

En esta televisión tan cíclica y volátil, resulta curioso que esta ficción casi no ve la luz. Cabe recordar que la última comedia producida por Underground fue Un año para recordar, emitida por Telefé en 2011, y no fue precisamente un éxito. De hecho, las autoridades de Telefé ordenaron “apagarla” antes de tiempo. Underground entonces se preparaba para hacer una segunda temporada de El tiempo no para, aquella tira para adultos que se emitió por la pantalla de Canal 9 en 2006.

Sin embargo, sobre fines del año pasado, y gracias a la asociación con Endemol, la productora encabezada por Sebastián Ortega comenzó a preparar la producción de Graduados para Telefé. Un proyecto sin demasiadas pretensiones ni expectativas debido al mal año que la emisora tuvo.

Se trataba además de una historia que tenía al frente a tres actores que significaban un riesgo: Nancy Dupláa, Luciano Cáceres y Daniel Hendler. Dupláa venía "enfriada" en la pantalla después de trabajar en Socias en el 2008, y además con ciertos prejuicios que se tenían sobre ella debido a sus convicciones políticas. Sin embargo, cabe destacar que su elección no es hecha al azar: Dupláa es una ex ídolo juvenil debido a su protagónico en Montaña Rusa en 1994.

Cáceres había tenido un año importante gracias a su personaje en El elegido, pero sin ser protagonista. Y Hendler es un actor de cine, querido por muchos productores del medio pero que en televisión nunca había hecho un éxito. Su currículum en la pantalla chica incluía participaciones especiales en ficciones y un semi protagónico en Aquí no hay quien viva, la sitcom que Telefé emitió sin repercusión en 2009. Lo cierto es que ya pasada la mitad de este 2012, todos concuerdan en que Graduados es el programa éxito de la televisión local.


Hay un cóctel de elementos que hace que esta tira sea un éxito. Para empezar, se trata de la primera comedia no costumbrista en muchos años. Y el público hace tiempo decidió que no quiere ver, al menos por el momento, costumbrismo en las comedias. Alguien que me quiera, la comedia producida por Pol-ka en 2010, fue la última. Y su resultado no fue bueno. Graduados es una comedia simple, que tiene personajes e historias para poder cautivar a todos los públicos. 

Los secretos son elementos claves que hacen a la fórmula de cualquier telenovela exitosa. Secretos que se tienen entre los personajes y que el público no conoce, pero sabe que están. Y luego están los más importantes para mantener a la audiencia expectante, y son aquellos de los cuales el público es cómplice y tiene conocimiento de ellos, pero los personajes no. Estos son los más relevantes porque mantienen al público con la expectativa de cuándo van a ser contados, y en los libretos continuamente se generan situaciones límites para que se descubran. Pero eso, por supuesto, lo dejan para momentos importantes. Graduados tiene esto y apuesta al más exitoso de ellos utilizados en un culebrón clásico: la paternidad confundida. 

Haciendo referencia a la realización y libreto, Graduados tiene un lenguaje muy atractivo que está cuidado hasta el detalle. Pasando por la iluminación, vestuario y hasta en los propios textos, hay un subcódigo para toda una generación; aquella que vivió su juventud a fines de los años 80 y comienzos de los 90. En los diálogos, la forma en que se comportan los personajes, los contínuos flashbacks al pasado, con los cuales el público se siente identificado y despierta cierta “nostalgia”.

Pero lo interesante de éste último punto referente a las recurrencias al pasado, es que no se trata sólo de contextos que marcaron a una juventud se esa época, sino a público de todas las edades. Un ejemplo es cuando hicieron la recreación de Feliz Domingo, el programa conducido por Silvio Soldán. Es cierto que quienes participaban del programa eran adolescentes, pero el show era multitarget y visto por una audiencia mucho más amplia que la joven.

La musicalización no es menor, y esto sí es un guiño más explícito que contribuye al aire que se respira cuando se ve la tira. Todos los temas para generar climas o transiciones hacen referencia a la época. Charly García, Los abuelos de la nada, Sumo y otros son constantes.

A diferencia de otras ficciones donde los protagonistas son la clave del éxito, aquí los personajes secundarios cumplen un rol fundamental. Como ya se mencionó antes, son los que amplían el target para que la ficción no sea vista sólo por personas entre 35 y 45 años. El personaje que interpreta Juan Leyrado está claramente puesto para simpatizar a los más adultos. Al igual que los interpretados por Mirtha Busnelli y Roberto Carnaghi, dos personajes muy bien caracterizados en sus costumbres y comportamientos. Gastón Soffritti, el ex galancito de Patito Feo tampoco es casualidad. Su personaje e historia está puesta al servicio de los más chicos y a la simpatía de los más adultos. Soffritti no hace un protagónico desde el éxito de la tira producida por Ideas del Sur en 2007 – 2008, pero su imagen aún está intacta para los más chicos, sobre todo por las repeticiones que Patito Feo tuvo a través de las distintas señales de Disney Channel.

Otro acierto del elenco fue la elección de Paola Barrientos como una psicóloga algo neurótica, y mejor amiga del personaje de Nancy Dupláa. Barrientos viene con una imagen de mucha repercusión debido a las campañas de Banco Galicia, y que tuviera un cuasi protagónico en una ficción era cuestión de tiempo. Su personaje trata una temática que no es menor en estos momentos: quiere tener un hijo a través de fecundación asistida con un personaje homosexual, interpretado por Juan Gil Navarro (de las únicas veces en que un personaje con esta condición es interpretado por un actor de tanto peso en televisión). Este tipo de temáticas que son usadas en momentos de polémica y debate a nivel social, terminan siendo un punto de atracción para la historia.

La caricatura también está presente a través de temáticas y situaciones, pero su mayor exponente es el personaje de Mex Urtizberea, quien le aporta el mayor elemento de comedia a la historia. Urtizberea hace de un eterno hippie, que aparece disfrazado en la caracterización y que supuestamente vivió su adolescencia en los 80. A diferencia del resto de los actores que casi todos rondan los 40 años, Mex es algo contrario ya que nació en 1960. Esto también es parte de la mentira de su personaje.

Graduados claramente marca una vuelta atrás en las ficciones en tira, donde se vuelve a la comedia clásica pero en tiempos modernos, y recurre a las fórmulas del culebrón puro. Y es el éxito de la televisión en este 2012.